jueves, 26 de febrero de 2015

La primera experiencia marca la vida

Alejandro ... 24
Bahía Blanca
(...)
T. Por qué dice que su primera experiencia sexual le marcó la vida?

Yo, cuando tuve mi primer experiencia sexual, estaba cursando el primer año de secundaria y tenía 13 años. Ese día, en el colegio, nos habían castigado a mí y a mi amiga Patricia, repetidora de 15. Nos pusimos de acuerdo y en lugar de ir a la Dirección fuimos a escondernos a la biblioteca del colegio, que en ese tiempo estaba en remodelación y por lo tanto cerrada a los estudiantes. Patricia y yo estuvimos una media hora hablando sobre lo que nos iban a hacer cuando se dieran cuenta de lo que acabábamos de hacer.
Como la biblioteca es de dos plantas, Patricia quiso subir al primero, pero un escalón estaba flojo y cuando ella pisó se quebró por completo, y se cayó escalera abajo. Yo, preocupado de que se hubiera fracturado algo, me acerqué a auxiliarla. En la caída la pollera del colegio se le había desgarrado, quedando ella en medibacha, que eran muy comunes, blancas de algodón. Yo, sin darle importancia como quedó, me acerqué y me arrodillé ante ella. Le puse su cabeza en mi rodilla y le empecé a hablar sin obtener respuesta. La levanté y la acosté sobre una de las mesa, que estaban todas polvorientas, para que repusiera. Pasaron quince minutos después del accidente hasta que empezó a reaccionar un poco.

T. Se quebró algo?

No, era más el susto que el golpe. Cuando se paró, fue cuando pude ver su cuerpazo con más detalle. Ella, que es muy linda, siempre fue re simpática conmigo, pero francamente nunca me había dado cuenta de esas tetas mucho más grandes que las de mis otras compañeras de mi edad. En realidad parecían pomelosde ese culo muy parado y que a pesar de sus 15 años ya estaba demasiado desarrollado. Cuando se acercó hacia mí, me dio un beso en la mejilla y me dijo que estaba muy agradecida por haberla acompañado en ese momento. Le dije que no importaba y que mejor pensara en la manera de salir de ese quilombo. Ella me dijo que no me preocupara y se sentó a junto a mí tomando mi mano, lo que me descolocó completamente.
Seguimos boludeando hasta que, no sé cómo, hablamos de sexo. Ella me preguntaba si yo había debutado, a lo que le dije que no, y a la vez le pregunté lo mismo. Ella se quedó seria mirando hacia el techo; yo le repetí la pregunta, pero esta vez ella se acercó susurrando a mi oído que ella tampoco, pero que le gustaría probar y ya que estábamos, que le gustaría que fuera conmigo porque yo era el más lindo y más alto de la clase. En ese punto mi pija llegó a lo más alto, tanto que creí que se iba iba a salir del pantalón.

Ella se paró y, dando unos pasos adelante, dio media vuelta y se tomó la cintura. Empezó a moverse y a bailar al compás de una cumbia que ella misma tarareaba. Yo ya estaba para reventar. Se sacó el cárdigan y la blusa del uniforme, quedando sólo con una especie de top y las panties. Yo ya no podía más, por lo que, de un tirón, me arranqué la camisa y el cinturón. Patricia se acercó a mí dándome un beso francés que desencadenó todo. Yo, de un tirón, le quité el top y le bajé las panties sin ningún cuidado cuidado por la calentura que tenía, ella quedó en un corpiño color rosa lleno de florcitas y con una tanga minúscula que realmente me volvió loco.

T. Realmente ella no tenía experiencia?

Yo creo que no, que era mentira para engancharme más. Pero para ese entonces, estaba casi totalmente desnudo. Le empecé a acariciar sus tetas hasta que, sin querer, le abrí el cierre. Sus tetas cayeron como dos gotas de agua en mis manos; era imposible no tocar esas preciosidades. Bajé poco a poco hasta llegar a su concha, que para ese momento ya estaba empapada. Me pidió que se la besara con la tanguita puesta, pero yo no esperé más y se la arranqué con todo. Empecé a besarle su concha y a meterle la lengua y a sentir sus líquidos. En ese momento nos tiramos al suelo e hicimos un 69 excepcional que había visto en una porno de la tele. Yo, a diferencia que ella, era un boludo inexperto y no aguanté y le acabé en su boca en dos o tres minutos. Yo pensé que eso le iba a dar un terrible asco, pero la gran sorpresa fue cuando empezó a tomar todo mi semen y mamarme con más fuerza. Ella también acabó en mi cara como si hubiera tenido un estornudo de concha y también empecé a tomarme todos sus líquidos.

T. Es una forma de eyaculación femenina.

No se qué mierda era pero me volvió loco. Al rato otra vez, se sentó y abrió las piernas diciéndome que la cogiera con mi pija, que ya no podía esperar más. En ese momento reaccioné un poco y le pregunté si estaba segura, porque iba a perder la virginidad.

T. Usted sabía cómo era eso?

Ni idea, pero me lo había contado una prima mayor y yo me hacía el que sí sabía. Ella dijo que eso era lo mejor que le podía ocurrir: “¡ver si no te gustaría ser el primero en mi vida!” me dijo. Eso me calentó con más ganas y me abalancé sobre ella con más fuerza de lo normal. Sin esperar, le metí mi pija tanto como pude. Ella gritó lo que hizoque me calentara más, y antes de acabarle me salí, terminando en sus tetas y la cara porque lo que sí sabía era que la podía embarazar.

T. Igual con el liquido preseminal la podría haber embarazado.

No me diga!!! Uhhh! yo la seguí besando. Cuando pasó un tiempo mi pija, que se había vuelto un ñoqui, volvió a la normalidad, y volvimos a lo anterior.

T. Sin limpiarse?

Ni idea.

T. La verdad es que tuvo suerte.

Esta vez fue todavía más placentero pues ella seguía retorciéndose y gimiendo con tal fuerza que retumbaba en las paredes de la biblioteca. Esta vez no aguanté y me le acabé adentro.

T. Sí. Tuvo suerte que no estuviera en el período fértil.

Ella se asustó un poco pero ganó la calentura del momento, se olvidó y seguimos ahí, pegados unos 15 minutos. Inventábamos posiciones y eso nos tenía de lo más entretenidos. Cuando mi pija empezó a bajar de tamaño otra vez, la saqué y me puse a descansar en el piso; así estuve como unos 5 minutos cuando ella se paró, empezó a bailar y luego se dejó caer en el suelo. Pero esta vez en lugar de abrir las piernas, se inclinó y me dijo: “Mira mi culo, ¿a que te gustaría metérmela unas cuantas veces?”. Ese comentario reanimó mi pija otra vez y en menos de 5 segundos ya estaba otra vez parada. Nunca en mi vida había sentido algo parecido. Como dije, yo era inexperto, por lo cual le metí la pija de una vez, y ella gritaba, pero de placer. Lloraba y me insultaba tanto que yo creí que estaba a punto de terminar el sueño, pero en eso dijo: “Vos seguí boludo, no te preocupes, sólo tené mas cuidado la próxima vez”. Yo lo hice otra vez pero con mucho cuidado, metiéndola cada vez un poco más hasta el punto en que yo tenía todo dentro de ella. Yo creí que eso le molestaba pero ella, entre gemidos y gritos, decía: “Dale más…, ahhhh si…, qué lindo…, ahhhh… qué esperás”. Yo estaba en otro mundo.

T. Usted concluirá que ella era muy experimentada...

Obvio, me doy cuenta ahora que no le salió una gota de sangre de la concha y que el culo lo tenía bastante dilatado, lo mismo que el 69 y tragársela.

T. Eso lo desilusionó en algo?

No para nada. En ese momento no me daba cuenta de nada y estuvimos así unos 45 minutos y realmente fueron los mejores 45 minutos de mi vida. Cuando ya no podíamos más nos pusimos a acariciarnos, besaba sus tetas, las llenaba de leche; mientras tanto ella me mamaba y se tomaba todo lo que yo seguía sacandoElla estaba más encantada que yo.

T. Ya me intriga. Cómo salieron?

Como ya eran las seis de la tarde me fui al galpón de mantenimiento y me afané dos mamelucos azules y dos cascos amarillos de los carpinteros, que uno se lo puso Pato y el otro yo. Salimos por atrás con la ropa hecha un bollo y tomamos un táxi. La dejamos a Pame en la casa de la hermana que la iba a cubrir seguro y yo fui a casa y pagué allá.

T. Cómo siguió la cosa Alejandro? No entiendo todavía.

Un quilombo porque teníamos que buscar que nos prestaran bulines para coger.

T. Ah! Pero siguieron!

Sí. Todo de ahí en adelante fue un quilombo tras otro. Nos encontrábamos en la matiné y nos íbamos a coger a dónde conseguíamos. Después ella cuando tenía 16 se puso de novia con un chico de 19, pero seguíamos cogiendo.

T. Eran amantes...!

Bueno, el problema es que no éramos... seguimos siendo... Ella está casada con un ingeniero re pintón, lleno de guita, pero más frío que un témpano, tiene dos chicos y una casa divina, un Mercedes Clase B. Yo estoy en pareja con una de las mejores amigas de ella desde hace dos años y creo que está embarazada, pero el problema es que no aguantamos más. Con mi pareja me llevo super bien y cogemos todos los días, haya estado o no con pato. No le hago asco ni al período. Encima está tan buena o más que Pato, porque tiene nada más que 20.

T. Usted a Patricia la ama o está caliente?

La amo, pero encima hacemos las cosas más locas y reventadas que se imagine. Si estuviéramos juntos creo que cogeríamos dos veces por día. Después de doce años no es nada más que calentura.

T. Y por qué ella eligió a un tipo así?

Porque ella es una rea de clase media media, y el un paquete de la high society de Bahía, muy pintón, y coger, cogemos dos o tres veces por semana ella y yo. No podemos vivivir uno sin el otro, pero sé que con mi sueldo de profe de educación física no la mantengo a un minón como ella y para colmo con dos pendejos y eso...

T. Usted no tiene por qué mantener a los hijos del ingeniero...

No son hijos del ingeniero, son míos. Encima el ingeniero no la embarazó jamás y me pidió que yo la embarazara para asegurarse el futuro. Los dos somos morochos y altos y no somos narigones ni de mentón grande o algo que se haga sospechoso. Todos dicen que son un calco de él y a mi me revuelve la panza.

T. Cramba! Me cambió el panorama de la sesión. Lo hablamos la semana que viene?

No hay comentarios:

Publicar un comentario