Todo comenzó en un verano caluroso de Eldorado en el interior de Misiones, Argentina, yo tenía 14. Con mi "niñera", sus hermanas y unas amigas. Nos encontrábamos jugando en la pileta de mi casa. Mis padres se habían ido a Buenos Aires, por ende nos liberamos (de por sí a esa edad uno tiene las hormonas enloquecidas)y comenzamos a darnos piquitos todas contra todas. Con mi niñera ( que en realidad era la chica que se quedaba conmigo y mis hermanos mientras mis padres estaban trabajando o salían, vivía con nosotros e iba a la escuela) hubo una química especial. Ella me besó y yo me estremecí. Ese día los juegos quedaron ahí nomás.
Con Luci, mi niñera, compartíamos el cuarto. En una cama cucheta, ella dormía arriba y yo abajo.
Me quedó dando vueltas en la cabeza lo que había sucedido en la pileta. Cada vez que lo pensaba tenía ganas tocarme (desde muy pequeña experimenté mi cuerpo, más de una vez mi madre me pilló y me reprimió por haberme encontrado tocándome diciéndome que iba a morirme e ir al infierno sin escalas).
Una vez me bañaba y Luci entró al baño. Se metió a bañarse conmigo. Me puso de espaldas a ella y comenzó besarme el cuello y acariciarme mis pequeños y crecientes senos, lamerme las orejas. Eso me empezó a excitar. No quería que se detuviera jamás. Luego bajó una de sus manos por mi trasero. Me lo tocó, me abrió las nalgas. Pasó sus dedos. Luego fue hacia mi conchita virginal, me abrió un poco las piernas y metió suavemente sus dedos. Me tocó algo que me hizo temblar. Movía sus dedos de una manera deliciosa. Comencé a jadear suavecito. Mientras ella me daba besitos en el cuello. Aclaremos que “mi niñera´” tenía 17 y se la habían dado a mi viejos para que la criaran y la mandaran a la escuela. Era una alemanita rubia de ojos muy celestes y pelo ruliento divino. Eso sí, putísima. Estabamos en lo mejor cuando lastimosamente nos vimos interrumpidas por la llegada de mis padres y hermanos, la puta madre.
Cuando yo o mis hermanos, no nos podíamos dormir ella nos hacía una pajita a escondidas de nuestra madre y nos dormíamos felices. A mis hermanos les chupaba las pijitas. Ellos lo disfrutaban tanto como ella. Mamá le comentaba a sus amigas que ella era la niñera más perfecta que hubiera podido encontrar y que nosotros la adorábamos. Si hubiera sabido!!!!
Tuve muchísimas otras experiencias con ella. Lo seguimos haciendo por cuatro años más hasta que yo me tuve que ir a la Universidad en Rosario. A ella mis viejos le pagaron un profesorado en Posadas. En los veranos nos juntamos en Posadas o en Eldorado y nos matamos como en otros tiempos. Yo tengo novio y nos vamos a casar. Ella se aprovecha de su belleza y arrasa con hombres y mujeres, Casados, solteros, separados o lo que venga. Como dije putísima, pero yo soy su juguete sexual preferido.
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