domingo, 10 de octubre de 2010

Le masajeó la próstata y él nunca supo

Todo empezó cuando acababa de cumplir 18 años y a mi novia Susy le faltaban 3 meses para cumplir los 17 años. Ella es una chica que mide 1.70m de tez clara, pelo rubio claro, ojos verdes, pechos pequeños pero muy paraditos y pezones entre rosaditos y marrón claro, con las aureolas como hinchaditas, pequeñas y lindísimas, un lunar pequeño como a tres centímetros de su pezón izquierdo, sus caderas bien formadas, estomago plano, piernas bronceadas y muy lindas. Sus nalgas paraditas como de muñeca, su ano rosado el cual me excita mucho verlo cuando la cojo de perrito. Su sonrisa es divina y sus labios carnosos. Por mi parte, yo mido 1.75m, pelo marrón claro, piel blanca y ojos celestes. Según Susy tengo muy buenas nalgas redonditas y me dice que me parezco a Leonardo DiCaprio pero un poco más rellenito pero no gordo. En cuanto a mis partes íntimas, soy circuncidado y tengo un poco de vello castaño en el pecho, mi verga mide 20 centímetros cuando esta parada y como 10 cuando está muerta lo cual a veces he tenido vergüenza por tanto que se encoje.
Teníamos casi un año de tener relaciones sexuales cuando podíamos, lo cual no era muy seguido. Ella es muy caliente y muy abierta cuando hablamos o tenemos sexo. Le gustaba leer mucho al respecto y siempre me decía que quería experimentar muchas cosas conmigo y esperaba con ansias la oportunidad. Ella hablaba libremente conmigo sobre sus fantasías y sus intimidades lo cual me daba me asombraba a veces pero me daba mucha confianza.
Después de un par de meses de novios, un día al estar en su cuarto cerró la puerta y me mostró como se había depilado completamente y me preguntó si me gustaba. Su vagina se veía muy atractiva toda afeitadita, sus labios exteriores son hinchaditos y al abrirlos todo se vuelve rosadito. Me pidió que hiciera lo mismo lo cual acepté, pero al hacerlo, el siguiente día, decidí dejarme un poco de bello corto sobre mi área púbica porque sin nada de vello parecía que tenía 12 o 13 años cuando mi verga estaba flácida (tal vez tengo un trauma con eso, jejeje).

Un par de veces me había contado que una de sus fantasías era de hacer el papel de hombre y que yo hiciera el de mujer. Al principio no le presté mucha atención y no entendí bien a lo que se refería. Me contó también que había tenido relaciones unas cuantas veces con una de sus primas de 14 años, lo cual me daba vueltas de solo pensarlo, y yo también le conté las curiosidades de mi juventud y algunas aventuras que había tenido con un par de amigos y un primo con quien me había masturbado y nos habíamos tocado y chupado mutuamente la verga un par de veces. Mi primo acababa de cumplir 16 años y Susy lo conocía.

A Susy le encantaba que le contara mis “secretos” y hacia todo lo posible para que le tuviera confianza y fuera tan abierto como ella en sus intimidades. Decía que le gustaba imaginarse todo lo que le contaba. Yo era un poco boludo y ella siempre me decía que tarde o temprano me quitaría lo vergonzoso y lo tímido. Me dijo que le encantaría vernos a mi primo y a mí desnudos juntos. Yo solo me sonreía con sus comentarios “locos”. Mi primo mide 1.80, y tiene muy buen cuerpo, su verga mide como 18 cms, circuncidado como yo y con bastante vello.

En el verano del 2009, sus padres salieron por 2 semanas a Salta capital, y ella decidió quedarse sola en la casa ya que era nuestra oportunidad de estar solos y según ella, estar libres para gozarnos libremente. Era Viernes cuando llegué a su casa y lo primero que me dijo fue que tenía una sorpresa y me mostró en la mesa del comedor lo que tenía preparado. Había conseguido cocaína, pastillas de éxtasis y mota (marihuana). Me dijo que con eso pasaríamos un fin de semana fuera de lo común. Yo habíamos fumado marihuana, pero nunca había probado nada más, al principio me puse un poco nervioso y no estaba seguro si quería probar todo eso ya que me había criado en un ambiente muy religioso y el hecho que tuviéramos relaciones sexuales ya me hacía sentir “pecador”, pero ella me convenció y no desaproveché la oportunidad de probar cosas nuevas y le tuve confianza.


Ella me contó que tenía ganas de experimentar muchas cosas que había leído y visto en unos videos y leído en historias eróticas en el Internet. Me dijo que me iba a encantar y que solo aceptara lo que me dijera y siguiera sus órdenes.

Empezamos a besarnos y acariciarnos, sus labios me encantan y su lengua me excita mucho al explorar mi boca. Después de unos minutos ella se levantó y puso un DVD con películas porno. Susy se paró y fue a la mesa a preparar unas líneas de coca las cuales aspiramos e inmediatamente me hizo sentir sus efectos muy libertadores, mi corazón latía rápido y me sentía muy caliente. Nos sentamos en el sofá enfrente del tele mirando una doble penetración que le hacían dos muchachos a una jovencita colegiala muy calentona.

Susy empezó a respirar fuerte y me empezó a acariciar mi pene sobre mis shorts. Me desabrochó el short y metió su mano acariciando mi pene erecto al máximo, puso la cabeza de mi pene en su boca y empezó a chuparlo. Después de unos minutos me empezó a sacar toda la ropa y me dijo que era el momento para empezar nuestra diversión y me recordó que tenía que obedecerla en todo lo que me dijera prometiéndome que me encantaría.

Con los efectos de la coca y la pastilla yo me sentía completamente dispuesto a lo que fuera y lo primero que noté fue que se me habían quitado las inhibiciones, el pudor, la vergüenza totalmente y sintiéndome muy caliente, acepté con gusto y curiosidad sin saber en realidad que esperar. Ella me tomó de la mano y me llevo al baño donde sacó una bocha para hacer enemas. Me dijo que si me habían hecho alguna y yo le dije que no. Me explicó que era para limpiar mi interior y así poder jugar y divertirnos más libremente. Me dijo que me pusiera en cuatro patas y bajara mi cabeza para que mis nalgas quedaran mas arriba. Yo estaba muy caliente y dispuesto a hacer lo que ella me dijera así que acepté. Se puso detrás mío y abriéndome las nalgas, me puso jabón y empezó a rasurarme el poco vello que tenía en mi trasero. Me dijo que abriera bien las piernas para rasurarme too. Quería verme sin nada de vellos en ninguna parte del cuerpo.

Si no hubiera estado bajo el efecto de la frula, posiblemente estaría muerto de vergüenza ya que nadie me había visto ni tocado tan abiertamente en esa posición. Cuando terminó me mordió suavemente una nalga y me dijo que le encantaban y que se divertiría con mi trasero mas tarde.

Me dijo que me pusiera de pie y me rasuro todo el poco pelo que me había dejado alrededor de mi verga. Aunque estaba muy excitado me sorprendió que ya no estuviera erecta como antes, sin embargo tenía liquido pre seminal cubriendo la punta lo cual ella lamió con gusto y me dijo que no me preocupara porque había leído que a veces con la coca se perdía la erección aunque estuviera excitado y que a ella le encantaba ver a mi verga chiquita y completamente rasurado porque parecía que tenía 12 o 13 años, y que mi culo parecía el de una nena y que eso la excitaba mucho.

Me dijo que con lo que me iba a hacer, yo iba gozar igual con o sin erección. En lugar de avergonzarme por sus comentarios la dejé que siguiera sintiéndome muy excitado y gozando las nuevas sensaciones. Cuando terminó me dijo que me pusiera en cuatro patas de nuevo y tomó una botella de jabón líquido y la untó en el aplicador del tubo que salía de la bolsa de agua tibia. Después me abrió las nalgas y me lo fue metiendo lentamente, me lo sacó un poco y me lo metió de nuevo hasta que llego bien adentro, se levantó y le abrió a una pinza en el tubo e inmediatamente sentí como me entraba el agua tibia a mi interior lo cual me excitaba aun mas.

El hecho de que por primera vez me estuvieran metiendo algo por mi ano, me dio una emoción y excitación fuera de lo común. Ya no sentía vergüenza y solo la dejaba que hiciera lo que quisiera conmigo y gozaba cada momento. Sin querer deje salir un gemido de placer lo cual hizo que se sonriera y me dijera “te dije que te iba a gustar”. Cuando terminó casi toda la bolsa me sacó el aplicador rápidamente y me dijo que apretara mi ano para que no se me saliera el agua. Me senté en el inodoro y después que evacué todo mi interior, repitió la enema tres veces más hasta que el agua salio completamente limpia.

Cuando termino me mandó a ducharme y me dio uno de sus tangas para que me la pusiera lo cual acepté. Me duche y me metí un dedo con jabón en el ano tal como me había ordenado para asegurarme que estuviera limpito. Al hacerlo me sentí muy bien y me lo metí y saqué varias veces gozando el nuevo placer que nunca antes había sentido.

Al salir me puse su tanguia de encaje de color vino que se me metía entre las nalgas dejando la parte inferior de mi culo al descubierto y mi verga bien apretada al frente.

Cuando salí ella me pidió que me diera una vuelta modelando su calzón y me dijo que me veía “hermosa”. Me dijo que no tardaría y se metió a ducharse. Yo me fui a la sala a seguir viendo las películas porno. Mi verga se paraba por ratos, mi respiración era agitada y sentía mucho placer en toda mi piel y el calzón que tenía puesto me ponía muy caliente. Aunque mi pito se miniaturizara por ratos, no me daba vergüenza estando en ese estado “especial”. En la tele estaba una película bisexual donde una mujer le estaba metiendo dos dedos a un muchacho y cuando se lo sacaba, le chupaba el ano haciéndolo gemir mientras el muchacho le chupaba la verga al otro chico. Yo me quede como hipnotizado con la escena bisexual excitante y me chupe el dedo y empecé a acariciarme el ano ya que nunca me lo había tocado tan lampiño y era lindo, apenas me estaba empezando a meter la punta del dedo por un lado del calzón cuando llegó Susy. Se paró enfrente de mí totalmente desnuda y me dijo que ella continuaría con la diversión y que yo solo la dejara hacer. Que esa noche mi suerte y mi vida le pertencían y que yo era su esclavo y su juguete sexual y lo tenía merecido por cagón y boludo. Yo sonreí.

Me pidió que me acostara boca abajo en su cama. Una vez acostado empezó a darme un masaje y cuando llego a mis nalgas me las abrió bruscamente apretándome las nalgas y gimiendo al decir “Que lindo está tu culito, linda”, me bajó el calzón hasta las rodillas y sentí delicioso cuando me abríó mis cachas y me tocó el ano con un dedo lleno de saliva. Era algo nuevo para mí pero muy bueno. Tomó el lubricante y me lo untó abriéndome y cerrándome las nalgas mientras me las apretaba y me preguntó si yo era su puto de confianza, a lo que contesté que sí. Empezó a meterme un dedo que poco a poco metió completamente y lo empezó a mover estando todo adentro. Me toco algo que me hizo gemir por el placer que sentí. Mi verga se puso muy dura y mientras más me acariciaba mi interior más caliente me ponía.

Empezó a sacar y meter su dedo siempre dándome un placer que nunca antes había vivido. Tomó un poco de coca en su dedo y me la untó en mi ano sobándome la entrada y después metió su dedo hasta el fondo de nuevo. Mi verga se había parado a todo lo que daba y las sábanas estaban mojadas con mi líquido pre seminal que me salía en cantidades como nunca antes en mi vida. Sentía que me venía pero no salía nada de mi verga. Fue algo extraño poder tener varios orgasmos sin eyacular. Estaba en las nubes gimiendo cada vez que me penetraba. Me preguntó con una sonrisa si me gustaba que me cogiera así y yo le dije que me encantaba. Se lubricó sus dedos y me metió dos, yo gemía de placer. Su respiración se agitaba cada vez más y note que se estaba excitando mucho haciéndome gemir al penetrarme con sus delicados dedos. Yo me sentía en otro mundo con la primera violada que estaba recibiendo mi trasero, era algo sensacional, hasta mis piernas temblaban por momentos. Sacó sus dedos y empezó a chuparme el ano, abriendo mis nalgas al máximo y metiéndome la lengua hasta donde podía. Nunca me habían hecho eso y nunca había sentido ese placer increíble. Mientras me metía la lengua fuertemente me acariciaba los huevos y me los apretaba masturbándome por momentos. Empecé a sentir la sensación de un gran orgasmo y aunque de nuevo fue sin eyacular y con mi verga solo media erecta, me hizo gemir fuertemente, estaba en un éxtasis nunca antes alcanzado y al parecer ella también. Me metió de nuevo los dedos y me cogió como nunca. Por primera vez sentí el orgasmo en todo el cuerpo que duró como dos minutos después del cual le pedí que parara un poco. Hasta ese momento me percaté que me había metido cuatro dedos los cuales estaban bien lubricados y cuando me los metía hasta el fondo solo su pulgar quedaba afuera, cuando me dijo y me mostró sus cuatro dedos bien lubricados me sorprendí mucho que no me hubiera lastimado y me imaginé que la coca que me había untado había tenido algo que ver con eso.
No quiso parar por mucho tiempo y fue por uno de sus consoladores en forma de pene, media como 15cms. Me dijo que lo chupara como si fuera una verga de verdad. Lo chupamos juntos y después me acostó boca arriba y empezó a chupar mi verga que no estaba nada erecta, en otra ocasión me hubiera dado vergüenza que viera mi verga tan pequeña pero en ese momento no me importaba y solo obedecía a sus órdenes. Se la ponía toda en su boca y hasta mis huevos los metía en su boca. Me abrió las piernas y las levanto diciéndome que las agarrara para mantenerme en esa posición. Me metió tres dedos con bastante lubricante, los sacó y empezó a meterme el consolador. Lo metió y lo siguió metiendo y sacando mientras con una mano me sobaba los testículos y mi verga. Ella se puso sobre mí como si el consolador fuera su pene. Sus movimientos duros parecían que me estuviera ella cogiendo.

Empezó a masturbarme, mi verga se empezó a parar y sentí esas maravillosas sensaciones nuevas. Al fin mi verga se puso durísima. Me siguió masturbando y metiendo el consolador hasta que hizo que me viniera y eyaculé como nunca. Chorro tras chorro, yo no sabía que podía salir tanto semen en un solo orgasmo. Después de eso, me chupo la verga ya que seguía bien parada y en realidad puedo decir que el placer del orgasmo se había extendido de nuevo por todo mi cuerpo. Por primera vez la eyaculación no hizo que se me bajara la pija. Nos besamos y pude sentir el sabor de mi semen, lo cual me excito tanto que cambiamos de posiciones y le empecé a chupar su vagina y meter los dedos por el ano. Su ano estaba bien relajado. Su vagina estaba bien mojada con sus labios hinchaditos y su clítoris bien duro y toda muy caliente. Le chupe el ano y le metí la lengua hasta donde pude tal como ella me lo había hecho. Lo sentía delicioso y excitante ya que estaba muy limpio como el mío. Finalmente la puse en cuatro y la penetre por el ano con mi verga bien parada. Lo hice despacio para que no le doliera pero me dijo que se la metiera toda y así lo hice. Después de varios minutos metiéndosela hasta el fondo, ambos sudando, se escuchaba como cachetadas cada vez que se la metía fuertemente al chocar mi cuerpo con sus nalgas. Tomé el consolador en forma de pene y se lo introduje por su vagina mientras le chupaba el clítoris y le metía varios dedos por detrás. Ella gemía locamente al alcanzar numerosos orgasmos, le introduje el pene artificial totalmente en su vagina y la empecé a coger por el ano. Se sentía más apretado y ella estaba vuelta loca. Gritaba de placer como nunca, Cuando estaba a punto de venirme, la abracé tomando ambas pechos con mis manos y apretándole sus pezones y sus pechos. En ese momento explote dentro de ella mientras ella mordía la almohada y gemía fuertemente levantando sus nalgas mientras su orgasmo disminuía de intensidad y el mío también. Nos fuimos a bañar ya que estábamos sudando como si hubiéramos salido de una piscina, yo la bañe a ella y aproveche para meterle mis dedos de nuevo en su ano, le metí tres mientras le chupaba el clítoris y tuvo como tres orgasmos en la ducha. Nuestra “calentura” parecía no querer irse. Mientras nos bañábamos me dijo que había sido el mejor sexo que había tenido en su vida y yo le confesé que para mí también. Me dijo que había tenido varios orgasmos mientras ella me cogía y había perdido la cuenta de los que tuvo mientras yo me la cogía a ella. Me dijo que le encantó verme así y que le había excitado mucho nuestra nueva actividad. Me dijo que el haber gozado mi lado femenino había sido espectacular y que le excitó mucho el tenerme como mujer pero gozando mi buena verga y mi cuerpo de hombre. Nunca se me había ocurrido que pudiéramos tener tanto placer agregando el sexo anal y bisexual a nuestras vidas. Ya eran las 2 de la mañana, no podíamos creer que el tiempo hubiera pasado tan rápido, nos fumamos un churro para relajarnos un poco y seguimos conversando y acariciándonos hasta que cogimos una vez mas y nos dormimos cuando el sol ya estaba saliendo.

A los tres días de estar en la casa solos y al habernos recuperado de la noche agitada que pasamos al experimentar esas nuevas y excitantes actividades, Susy decidió invitar a su prima (Estefanía) y me convenció a invitar a mi primo (Carlos) a pasar dos días en la casa. Susy salió de compras y yo me quedé en su casa descansando y en realidad un poco nervioso por la visita de Carlos y Estefanía. Yo tenía un poco de miedo de que se volviera una orgia con los parientes ya que no sabía cómo iban a reaccionar si hacíamos algo o les decíamos algo de lo que habíamos hecho.

Susy me dijo que como siempre era un poco “pelotudazo” y que veríamos como reaccionaban y hasta donde podríamos llegar con ellos. En realidad me excitaba la idea así que le seguí el juego.

Primero llegó Carlos y luego llegó Estefanía como a las 4:30. Me sorprendí al verla ya que a pesar de los 15 años que tenía, estaba fuertísima. Sus pechos eran pequeños pero bien redonditos y parados, traía unos jeans apretados y un culito para el asesinato.

Susy saco unas cervezas y empezamos a tomar charlando en joda de todo y de nada. Nos habíamos terminado 4 cervezas entre los cuatro cuando Susy nos invitó a jugar a las cartas. Cuando estábamos listos en la mesa dijo que el perdedor tendría que quitarse una pilcha o contestar una pregunta personal con la verdad y nos hizo prometer que todo lo que pasara esa noche tendría que quedar entre nosotros. La primera en perder fue obviamente Estefanía y eligio “pregunta”.

Yo le pregunté si era virgen y si no era con quién había perdido la virginidad. Se puso roja al principio pero Susy le recordó de la confidencialidad que habíamos pactado. Respondió diciendo que no era virgen y que la había perdido con Humberto, su tio de 29 años cuando él tenía 27 y ella 13... ¡Yo no lo podía creer pero actuamos todos como si no fuese algo fuera de lo común! Cuando lo contaba decía que ella se lo había pedido porque se pajeaba desde los nueve años y que moría de calentura por su tío. Confesó, contra todo lo que suponíamos que en el debut (como no era técnicamente virgen gracias a pepinos, zanahorias y berenjenas) que tuvo como cinco orgasmos. Confesó que aunque su tío es caado y tiene dos nenes, cada vez que pueden se encuentran y se pegan terribles cogidas. Es el hermano más chico de su mamá y parece un galán de telenovela y está podrido en plata.

Después perdí yo y la mañosa de Susy me preguntó si alguna vez lo había hecho con un chico y quien era. Yo la miré sin saber que decir ya que mi primo estaba al lado así que decidí mencionar otra ocasión con un amigo y dije que solo nos habíamos masturbado juntos. Estefanía y Susy se rieron al ver que me puse rojo y me preguntaron si me había gustado a lo que dije que había sido una experiencia “interesante”.

Nos dimos cuenta que el juego podía durar toda la noche y no pasar de preguntas así que Susy sacó un churro y nos convidó. Carlos estaba un poco renuente pero Susy le dijo que era para relajarnos más y que le iba a gustar. Cuando vio Carlos que yo me lo fumaba, él accedió y todos le pegamos unas secas.

Decidimos seguir con la preguntas por un rato, pero sin jugar cartas para no perder tiempo, así que era por turnos. Carlos le preguntó a Susy que cuando había sido la última vez que se había masturbado y que diera detalles de cómo fue. Ella respondió que había sido en la ducha de esa mañana y que se había metido un consolador de látex. Después Estefanía le preguntó a Carlos de que tamaño tenía su pene a lo que Carlos le respondió que como de 20cms lo cual aunque un poco exagerando no estaba lejos de la realidad. Seguimos con las preguntas solo un rato y Susy preguntó si queríamos ver unas pelis porno. Todos aceptamos y la puso en la tele.

Las primeras escenas eran de un chico masturbándose parado en una puerta escondido viendo a su hermana y a una amiga desnudas haciendo un 69.

Al momento que empezó, la maría aceleró su efecto y creo que todos nos pusimos muy calientes. Tuve que tomar un almohadón para que no se notara mi erección y Carlos hizo lo mismo. Un par de minutos después Susy nos vio y dijo “mirá Estef, ya las tienen bien paradas, pero les da vergüenza a los boludos” y nos sacó los almohadones.

Carlos traía unos pantalones de jogging así que se le notaba más que a mí ya que yo traía jeans. El pantalón de Carlos parecía una carpa. Susy dijo inmediatamente que se veía de muy buen tamaño y que no le diera vergüenza ya que ella estaba muy caliente también y que Estefanía de seguro ya estaba mojada.

Susy le preguntó a Estef si no quería cambiarse a algo más cómodo y se fueron las dos al cuarto de Susy. Carlos y yo seguimos viendo la tele. De pronto Carlos se mete la mano en el pantalón y empieza a masturbarse diciéndome que ya no aguantaba lo caliente estaba. Yo le dije que se bajara los pantaloness y que se masturbara libremente y yo hice lo mismo.

Al verme todo depilado me dijo “Che, qué bueno te queda” y me agarró la pija. Sin pensarlo tome su pija y empecé a masturbarlo y él hizo lo mismo conmigo. Estábamos con nuestras calenturas y nos habíamos olvidado de las chicas cuando las escuchamos bajar y no tuvimos tiempo de nada. Al llegar se cagaron de risa y aplaudieron y nos dijeron que no fuéramos vergonzosos y que siguiéramos masturbándonos sin saber que lo habíamos estado haciendo mutuamente. Aunque queríamos no nos atrevimos a seguir en ese momento.

En esa media hora Susy le había dado un enema a Estef quien traía puesta una tanga y una camistea sin nada abajo que apenas le cubría el trasero. Estef se veía completamente caliente y respiraba agitadamente, sus ojos se veían medios hipnotizados y se chupaba los labios seguido mordiéndose suavemente el de abajo con frecuencia. Susy me dijo que le hiciera un enema a Carlos y él a mi así podíamos tener sexo anal más limpio.

Lo llevé Carlos al baño y lo desnudé todo explicándole el proceso del enema. Su pene estaba muy parado y mojado en la punta. Sin pensarlo me arrodille y se la chupe un rato, le chupe los huevos y tuve que controlarme para no seguir. Le afeité el culo, las bolas, los muslos y el pecho. No necesité matarme
ya que no tenía mucho y empecé con las enemas. En realidad me excitó mucho el habérselas dado y hubo un momento que sin darme cuenta le empecé a acariciar su culo y le metí un dedo sobándole su punto P, era un pendejo hermoso y me excitó mucho verlo así y poder acariciarlo. Su erección se había perdido pero su respiración y gemidos me confirmaban su excitación. Ambos tomamos una ducha donde le metí dos dedos con jabón por atrás y él solo gemía.

El me enjabono y después me chupo la pija que se me puso bien parada por un momento y me metió un dedo en el ano que me hizo gemir también. Carlos estaba sumiso como yo lo había estado con Susy la primera vez y me encantaba eso.
Al salir ambos del baño decidimos bajar en bolas directamente y al entrar al salón vimos a Susy y a Estef besándose. Estef estaba sin calzones y Susy la estaba masturbando mientras Estef le chupaba un pecho a Susy. Carlos y yo nos quedamos viendo por unos segundos esa excitante escena. La vagina de Estef estaba rosadita depilada y bien mojada. Cuando se avivaron de nuestra presencia pararon las dos aunque por la respiración tan agitada que tenían casi no podían hablar.

Seguimos viendo la peli porno y yo ya no aguantaba más la calentura. Susy nos preguntó si nos había excitado verlas besarse y le respondimos que claro. Susy entonces nos dijo que a ellas también les excitaría vernos besándonos ya que era lo justo. Carlos me miro y sin protestar se acerco a mis labios y yo deje que me besara como si él fuera el macho y yo la mina. No era la primera vez, pero con público sí.

Al besarnos Carlos empezó a acariciarme la pija y yo hice lo mismo. Creo que ahí empezó la orgia. Al estar todos desnudos empezamos a tocarnos y chuparnos todos. Le metí un dedo en la vagina de Estef la cual estaba calentísima. Me sorprendí un poco cuando Susy le empezó a lamer el culo a Carlos y le empezó a meter sus dedos. Uno por uno hasta que le metió cuatro. Yo estaba asombrado pero muy excitado. Susy le dijo que Estef que me hiciera lo mismo a mí diciéndome que me pusiera en la misma posición que Carlos quien estaba en cuatro patas con sus piernas bien abiertas. Yo me puse igual y Estef empezó a chuparme y meterme sus dedos. Al estar así escuchamos a Susy y Estef gemir muy excitadamente al parecer estaban teniendo un orgasmo con solo estar cogiéndonos con los dedos.

Pararon y nos dijeron que nos querían ver coger. Le dijeron a Carlos que me cogiera primero lo cual hicimos sin ni siquiera pensarlo. Fue una cogida muy buena y después cambiamos de posición y yo me lo cogí a él como hemos hecho mil veces en mi casa y en la suya.

Susy sacó uno de sus consoladores de dos cabezas y nos dijeron que nos pusiéramos en cuatro patas pero apuntando los culos a lados opuestos. Mis nalgas estaban casi pegadas a las de Carlos. Nos pusieron bastante lubricante con sus dedos. Esa experiencia fue muy buena ya que se turnaban en tocar los puntos P de ambos y de abrirnos bien el ano con sus dedos. Después de estarnos cogiendo con los dedos por unos minutos, nos introdujeron lentamente el consolador. Una vez metidos empezamos a movernos en ritmo para meternos y sacarnos el consolador que se sentía tan bien. Ellas nos ordeñaban y nos acariciaban cogiendonos con el consolador. Nos dijeron que nos pusiéramos boca arriba y continuaron masturbándonos, esta vez los dos teníamos nuestras pijas muy paradas y ambos eyaculamos casi al mismo tiempo mientras el consolador estaba casi todo dentro de ambos. Estef recibió parte de mi leche en su mano la cual lamió y me dio un beso para que le sintiera el gusto. No lo podía creer de una pendeja de apenas 15 años.

Al sacarnos el consolador, se lo pusieron ellas y empezaron a cogerse mutuamente. Carlos y yo las acariciábamos y les chupábamos los pechos. Carlos se puso arriba de Susy y le metió su pija por el culo mientras tenía el consolador por la vagina en posición de perrito. Susy gritó de placer y tuvo varios orgasmos ahí mismo. Estef estaba también muy caliente y decidí meterle dos dedos en el ano lo cual tuvo un efecto parecido al de Susy. Sus orgasmos eran muy violentos y gritaba mucho.

Paramos para descansar un poco. El tiempo había pasado muy rápido y ya eran como la una de la mañana.

Al poco rato aunque las mujeres estaban bien buenas y apetitosas, se me antojó cogermelo a Carlos y acostándolo boca arriba, le subí sus piernas a mis hombros y empecé a meterle mi pija hasta lo más profundo que pude. Recuerden el tamaño de mi porra. Se veía muy excitante la penetración de mi pija en su hoyo y su pija bien parada moviéndose al ritmo de mi cogida. Le acaricié sus huevos sin pelos. Me dieron ganas de chuparle la pija y los huevos y paré la cogida solo para hacer eso y aproveché para chuparle el ano mientras que él no paraba de gemir de placer.
Susy y Estef se masturbaban viendo la escena, se acercaron y le tomaron los tobillos a Carlos abriéndole al máximo sus piernas, le metí mi pija de nuevo y todos vimos como mi pija se metía y salía de su culito. Susy empezó a masturbar a Carlos para ver si se le paraba porque a pesar de estar gozando había perdido su erección. Se la empezó a chupar pero no pudo hacer que se le parara pero Carlos seguía gimiendo y gozando su cogida hasta que me vine dentro de él. Estef siguió chupándole la pija a Carlos hasta que se le paró de nuevo y al sacarle yo mi pija, tomó a Estef y se la cogió por atrás y luego por adelante por un buen rato.

Estef tuvo como 5 orgasmos durante esa cogida en la cual cambiaron de posiciones varias veces. Susy y yo también cogimos un rato casi compitiendo con ellos.
Fue una noche donde nos conocimos muy íntimamente todos. Al día siguiente la pasamos todo el día en bolas en la casa. Nos bañamos y estuvimos cogiendo sin inhibiciones ni prejuicios.

Mis viejos muy tranquilos porque yo estaba con Carlos. Mis tíos muy tranquilos porque Carlos estaba conmigo, lo mismo que los padres de Stef, relajados porque la niña estaba con su prima mayor.

Fue algo muy libertador el poder hacer lo que se nos venía a la mente y con quien quisiéramos. No hubo celos ni problemas. Fuimos libres y nuestra sexualidad subió de nivel. Los cuatro hablamos y gozamos el hecho de vivir una bisexualidad abierta entre nosotros.

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