Esta evento ocurrió hace más o menos un par de años cuando tenía 20, y dictaba clases a estudiantes de colegio y universitarios de matemáticas y cálculo. Siempre fui consciente que este tipo de trabajo solo me traería beneficios siempre y cuando fuera muy profesional, ya que le daría clases, en muchas ocasiones, a muchachos muy jóvenes y no me convenía darles confianza. En fin, muchas de mis clases fueron bien pagas y empecé a tener reputación ya que desde los 18 años dictaba estas clases y me iba muy bien, tenia vocación de maestro y mis estudiantes siempre me entendían, además les daba la facilidad que solo cobraba un poco más por ir hasta sus casas o si quería podrían ir a recibir la clase en mi casa ya que tenia tablero y todo era mas fácil.
En una de esas recomendaciones, una madre me llamó para dictarle clases a una niña que el día que la conocí acababa de cumplir los 14 años (ella era chiquita, pero con una cara preciosa y aunque no tenia casi nada, se veía que su cuerpito iría desarrollándo conforme a la edad, era perfecta para ser una modelo europea) y yo tenía 20 (también recién cumplidos), me parecía una piba bastante bonita y siempre pensaba que ella en el futuro sería una gran modelo, ya que estudiaba modelaje, adicional a que su mama siempre le cumplía todos los caprichos, siendo una niña bastante creída. En todo caso durante las clases la fui conociendo mejor ya que su mamá me contrato durante los dos años que le di clases 1 o 2 veces a la semana.
Al inicio fui muy serio con ella ya que no quería que pensará, como muchos estudiantes que su mama me pagaría para que yo les hiciera sus trabajos y ya. En todo caso paso el tiempo y empezamos una tener una relación de amistad muy buena, para ese entonces yo tenía novia y no veía con malos ojos a Paula, que así se llamaba esta chica, y durante las clases muchas veces nos dejaban solos en su casa y al terminar esperábamos a su mama para que me pagara mis horas y después irme a casa. En esos espacios empezamos a conversar de la vida, de los amigos, de los novi@s, que cada uno había tenido y adicionalmente de secretos que no sabían sus padres, como que se iba a para fiestas que no le permitían y cosas muy tontas, pero que para ella eran todo un problema.
Sus padres eran separados y ella vivía con su mamá, hermana mayor y una perrita pincher, que quería demasiado, su hermana tenía un excelente cuerpo pero de cara no era tan bonita, lastima, en todo caso en todo en ese tiempo, me toco ver a ella y su hermana en vestidos de todo tipo, desde shorts ajustados, hasta pijamas semitransparentes. Volviendo a lo mío, después de un tiempo empecé a fijarme que Paula, me miraba demasiado, y que no le molestaba que yo accidentalmente la rozara o que la consintiera o la abrazara, o simplemente le hiciera cosquillas en el cuello mientras escribía, fue entonces que también empecé a notar que ella se dejaba para las clases, con un short de lycra y su camisa del colegio, además en esa época hacia calor, así que su mama jamás le dijo nada, a pesar de que llevábamos ya más de un año de conocimiento y su mamá me quería mucho. Es mas, muchas veces decía que sería bueno que sus hijas tuvieran un novio como yo, a lo que yo pensaba para adentro, solo de Paula, señora.
Una de esas tardes, con su short y su camisa, empezó a jugar con la perra y le dijo que se subiera a las piernas de ella, a lo que la perrita obedeció, yo de inmediato le dije, Paula, atendeme carajo!! y ella siguió en su tarea, mientras que yo acariciaba a la perrita en sus piernas, pero en muchas de esas aprovechaba para acercar mi mano a su cintura y más abajo, rozando suavemente su entrepierna. A ella no le molesto y siguió en su tarea, no sé si era porque no lo notaba o simplemente, no le molestaba que lo hiciera.
Para ese entonces Paula tenia 16, y ya era una linda señorita, que aun estaba en modelaje y su cara reflejaba inocencia, pero su cuerpo otra cosa, en fin, yo seguía con las caricias a su peluda amiguita (hablo de la perra), al tiempo que seguía sobándola, la perra sintió un ruido, a lo que se bajo con rapidez y yo quite mi mano de inmediato, pero no era nadie. Paula siguió en lo suyo, pero yo quería ver hasta donde podía llegar, me daba mucho susto por la diferencia de edad pero era excitante ver que no le molestaba. Para continuar, entonces puse mi mano como quien se apoya, sobre la parte de la silla que sobraba en la parte de atrás de su cola, y con cuidado iba acercando mi dedo pulgar, a la comisura entre la tela y su piel, del short, una vez la roce varia veces y ella no dijo nada, empecé a ponerle uno a uno los dedos hasta que estaba mi mano completa en la parte donde se forman dos hoyuelos en su espalda, y con el meñique inicie a meterle mis dedos entre su short, despacio, ella seguía sin decirme nada, hasta que llegue a él triangulo que forma la tanga, fue entonces donde pensé, si se ha de cabrear o decir algo, será acá, pero a medida que avanzaba y metía mas dedos en su short ella parecía más concentrada en su tarea que en mis dedos, una vez tenía mis dedos hay dentro empecé a jugar con ese triangulo y a acariciar la parte de sus pequeñas nalgas que sobresalía de la forma en cómo estaba sentada, vi que tampoco se movía del sitio, así que empecé a irme lentamente con la tira de la tanga hacia delante, lentamente, haciendo caricias y hasta llega a lo que hacía un rato tocaba pero una capa mas dentro.
Ella seguía como si nada entonces comencé a meter mis dedos dentro de sus ropa interior encontrando pequeños vellos que me mostraban que no era tan niña después de todo, hasta llegar a su vulva que estaba caliente y un poco mojada, no sé si de sudor o jugos, en todo caso, empecé suavemente movimientos circulares en lo que se apreciaba, podría estar su clítoris a lo que ella, fue el único momento en donde reaccionó.
Se dio vuelta y se me quedo mirando fijamente y me dijo: “te parece que voy bien con el ejercicio?” yo me quede de una pieza, pensé que me diría cualquier cosa, pero le respondí: si vas bien, seguí, yo te digo cuando te equivoques. Dicho esto, me sentí mas en confianza y seguí mis movimiento circulares, a lo que me cansaba ya por la posición y decidí cambiar de mano, dado que no estaba enojada, así lo hice y al meterme otra mano note el cambio de temperatura y ella también, ya que vi como su piel se erizaba y al jugar con mis círculos en su pequeña y dulce vulva, empezó a morderse los labios, en ese momento yo estaba ya a mil, y de mi jeans quería salir mi pinga, y se notaba mucho sobre el pantalón, ella era zurda y por esta razón su mano derecha, que era hacia donde estaba yo, estaba libre, entonces aproveche para tomársela lentamente y ponerla sobre mi bulto, a lo que ella entonces respondió con una mirada y siguió quieta sin hacer absolutamente nada, solo escribía, fue entonces cuando decidí, ya no dejarla seguir con su tarea, corrí mi silla, hacia atras con mi mano en su vagina y la otra en su culito, la levante y le dije que si quería sentar se sobre mí, a lo que se paró de inmediato y me dijo que si, una vez sentada en mi ya todo era distinto, ella se acostó sobre la mesa mientras yo con mis manos le metía los dedos en su concha y le tocaba esas linda tetitas, fue espectacular escuchar sus pequeños gemidos al compas de como movía su culo sobre mi pantalón, y sus manos acariciaban ya con excitación mi pija que se abultaba sobre el jean. Estuvimos así, con esos dos dedos dentro y hacia fuera, hasta que sentí como me apretaba, y daba una respiración demasiado fuerte a lo que yo atribuí a un gran primer orgasmo, con este orgasmo, ya fue el inicio, de todo, se paro me miro y me beso, un beso demasiado lindo que jamás podre olvidar, y que mientras lo hacía yo me sacaba mi pantalón y me quedaba solo en bóxer, ella me ayudo mientras con su camisa y top, y yo lentamente le baje su short y tanga, la acosté en el sofá y comencé a lamerle su vagina ya muy lubricada, ella solo me decía: si buenísimo, me gusta mucho, dale… no pares….. me gusta, me gusta… yo pare viendo que mi verga se encontraba ya muy grande y le dije si quería perder su virginidad conmigo, a lo que ella me respondió -que sí, que quería y que lo deseaba hacía ya mucho tiempo, pero que pensaba que yo era un boludo que no me daba cuenta. Con esa declaración me animé a decirle que si sabia que era un 69, que quería que me lo chupara para que entrara más fácil, ella accedió y yo chupaba esos labio vaginales rosaditos y con un dedo lubricaba su ano, el cual también deseaba, una vez sentí que no podía mas, le pedí que parara, y la puse como perrito. Le pregunte si quería seguir, ella no me respondió, solo se tiro hacia atrás, quedo sentada en mi empezó ese mete y saca, que duro como dos o tres minutos, yo le dije que me vendría y ella dijo que quería sentirlo dentro, yo no podía mas, así que empecé a venirme, y sentía que me deshidrataba, sentí que dispare como cinco veces chorros inmensos de semen a lo que ella me dijo que estaba caliente y le gustaba mucho, se quedo sobre mí, yo la consentía y le decía que era lo más lindo que había hecho. Jamás había estado con una virgen y me dijo: yo no quiero que sea la última, entonces se paro, me llevo, hasta el baño y me dijo bañémonos y lo hacemos en mi cama, mi mama hoy dejo el dinero y no viene sino hasta la noche, dicho esto, nos termínanos de desvestir y después de bañarnos, estábamos en su cama, en un genial 69, con mi pija gigante y regordeta, esta vez ella sobre mi y mientras me cabalgaba empecé a meterle dedos en su ano, a lo que me respondía que le dolía, como con su vagina, también lo disfrutaba, no quise hacerle daño, así que cuando la puse en cuatro, me disponía solo a metérsela por delante, pero ella me tapo y me dijo, “no lo quiero por detrás”, yo me quería morir, pero sin pensarlo agarre un aceite que tenía en su mesita de noche, la lubrique y esta vez cuando el glande ya había entrado, y ella no paró de gemir, se la clave completa, en ese pequeño y delicioso ano. En este no tuve quehacer mucho esfuerzo, después de unas cuantas bombeadas, me vine sin contemplación, a lo que ella solo respondió con un siiiiiiiiiiiiiiiii largo, y un chorro de algo caliente entre sus piernas, que al día de hoy no sé si fue un squirt o orina, pero quese sintió delicioso.
Después de este gran suceso, solo nos vestimos nos mimamos y cada uno siguió su vida, aunque ya las clases siempre eran más divertidas, ella ya no usaba short, en cambio, se ponía su pollerita del colegio de monjas con una tanguita, o en muchos casos cuando no había nadie, me recibía en ropa interior, solo me queda decir que después de eso terminé con mi novia y ella era lo único que me importo. La historia tiene un final peculiar. Empecé a salir con ella a pesar de la diferencia de edad. Ella es ahora una exitosa modelo y gana más que yo. Sé que me mete los cuernos con cuanto tipo se le cruza, pero yo la sigo amando cada dia más. De todas formas no me impide culearme de tanto en tanto a alguna alumna zafadita como era ella de chica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario