jueves, 12 de agosto de 2010

La Micaela

Mi relato empieza en La Banda, hace un poco mas de 15 años, cuando mi mama cuidaba a las hijas de su amiga de la infancia, para ese entonces yo tenia 13 años y ellas eran de 14 y 10.

Ellas sabían quedarse en casa con mi mamá ya que la mamá de ellas era médica y separada. No tenían con quien quedarse en su casa.

El caso es que a Micaela, que así se llamaba la mayor, se le notaban sus tetitas muy crecidas, y un culito espectacular. A ella le gustaba mucho que yo le admirara su cuerpo, ya que cuando se iba en bañar, ella no tenía problemas en quedarse conmigo, en mi cuarto, sola en sosten y bombacha.

Estaba buenísima, pero como eran las hijas de la amiga de mamá yo no le decía nada. Me quedaba en cuarto, y cuando ella se iba y me pajeaba pensando en ese culito que acababa de ver.

Un día que mi vieja tuvo que hacer unos trámites en Santiago del Estero, ella se fue a bañar y regresó a mi cuarto solo con una toalla y me dijo si no le ayudaba a pasarse crema en la espalda. Yo le dije que no había problemas, y me paré para hacerlo. Allí inmediatamente ella notó la enorme erección que tenía de tan solo pensar que iba a acariciarle ese cuerpito por el que me había masturbado muchas veces. Se puso de espaldas a mi y se bajo la toalla solo hasta la cintura. Me dio la crema Hind’s y comencé a pasársela.

Mi pinga no daba para más. Fui bajando mis manos y ella iba bajando más la toalla, hasta que me dejo ver el nacimiento del cul. Cuando le pasaba la crema la sentía dar unos respingos cuando mis dedos "torpemente" se acercaban al culo.

Cuando Mica ya no podia mas, se dio la vuelta y me dijo que le pusiera crema en los tambien en los pechos. Yo no podía creer lo que oía. Reconozco que era bastante tumbado. Luego ella con una de las manos que sostenian la toalla comenzo a levantarme la remera y acariciarme. Sin darme cuenta le di un enorme beso. Sentí su lengua jugando con la mia y me impresionó un poco, pero luego me gustó. Estaba desnuda delante mio, ella se pegaba mucho a mi cuerpo y refregaba su conchita contra mi bulto. Me dijo que eso la lastimaba con el cierre, asi que seria mejor que me lo sacara, pero no me dejo hacer nada y ella solo me sacó el pantalon y libero mi pija.

Al verla lo primero que hizo fue meterselo en la boca. Yo no entendía que me la chupara. ¿Era así?

Me dejo admirado con la naturalidad que lo hacia. Me termine de desvestir mientras que ella no soltaba mi picha.

Luego me toco a mi sentir sus jugos vaginales. La recoste en mi cama y comence a lamerle todo el cuerpo, comenzando desde los hombros hasta llegar a su concha. A cada movimiento de mi lengua ella gemia mas y mas fuerte. Yo tenia miedo de estar haciéndole daño, pero me daba más miedo que llegara la hermanita de 10 años. Ella me pidio que me sentara en la cama porque queria sentarse sobre mi como lo había visto en una pelicula. Me dijo que no fuera bestia, ya que era virgen.

Se sento suavemente en mi verga y se la mandó a guardar ella misma poco a poco.
Yo me movia con mucha fuerza y ella lloraba de dolor pero se reia y gozaba con el placer.

Unos pocos segundos después tuvo como espasmos mientras gritaba y se sacudía. “Cagamos, dije yo, la lastimé y me fajan seguro”.

Le pregunté si estaba bien y me dijo que “genial”. De golpe sentí una terrible e incontenibles ganas de hacer pis y se me escapó dentro de ella. “Me caga a patadas, dije yo”. Pero no, ella estaba chocha de contenta.

Cuando terminamos ella se fue a lavar y me dejo en mi cuarto esperando para darme un remojon yo tambien. Me recoste en mi cama desnudo cuando entro la Vanessa, su hermanita menor, al cuarto a preguntandome por la Mica. Me cubrí como pude y le dije que estaba en el baño. La chiquita me miraba ahí en bolas y me preguntó por qué la Mica se demoraba tanto. Yo le dije que idea, pero ella me miraba muy extrañada como si supiera lo que habia pasado en esa habitación.

Cuando salio la Mica del baño y vio a su hermana, medio medio que se avergonzo, pero no dijo nada, solo se vistio y se fue con su hermana a hacer los deberes del cole,

Desde entonces cada vez que la Mica se bañaba siempre me quedaba en mi cuarto esperandola, hasta que un dia nos pesco su hermanita pero eso se los cuento otro día.

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