Bueno, todo empezó hace mes y medio, cuando fui a visitar a una tía hermana de mamá a Corrientes y, aprovechando, conocer el famoso carnaval.
No la veía desde hace mucho tiempo. Tiene varios hijos. Una de ellas tiene un par de años más que yo y es muy bonita. Rubia y de ojos azules. Mamá siempre la carga preguntándole quién es el padre, porque en la familia son todos morochos.
Con mi tía solo hablaba por teléfono y con mi prima por chat.
Llegué en ómnibus. Me fueron a buscar mis tíos muy tarde. Charlamos un rato y mi tía dijo que me quedara a dormir con mi prima en el cuarto de ella. Ya con ella, mi prima y yo, empezamos a charlar de intimidades, secretos, novios y sexo. Hacía tres años que no la veía y me sorprendió lo hermosa que estaba. Me confesó que todavía era virgen, un verdadero milagro de la Virgen de Itati, especialmente en Corrientes donde le dan lindo, pero que le encantaba masturbarse hasta dos o tres veces por día, y que su mayor fantasía era que le hicieran el sexo oral. Yo, gastándola, le dije que mi novio me lo hacía normal y oral y me preguntaba:
-Y que se siente Cin?
-Mmmh, bien bueno- le decía
-Y vos se lo hiciste a él?
-No! Cómo creés? A mí me da asco… ja ja
-Que envidia , se ha de sentir bien sabroso- decía
-Si , ja ja
Charlamos un rato más, bajándole la caña a la parentela y nos dormimos.
La siguiente noche fuimos al carnaval (solo estaría 3 días así que iba a aprovechar que, por cierto, si está muy bueno) y ya llegamos muy de madrugada. Mis tíos, que son muy estrictos, nos retaron por haber llegado tan tarde, así que a la tercera noche no nos dejaron salir, pero ellos sí se fueron, y nos dejaron en la casa, castigadas.
Ya en la noche nos duchamos, primero ella y después yo. Cuando salgo del baño, ella seguía en toalla, sentada en la cama pintándose las uñas, yo, me puse frente al espejo para secarme el pelo. Estaba en eso cuando se me cae la toalla y me agacho rápido a recogerla. Me la pongo y veo que mi prima me mira con una risita picarona y me dice:
-Ja ja , por qué te da vergüenza! Boluda!
-No , bueno es que...
-Ja ja , mirá, yo me la quito y andamos igual- se para y se quita la toalla.
-Sos una reventada chamiga , ja ja- le dije yo.
-Sacátela o te la saco yo…
-Ok, ok -y también la dejé caer.
Quiero decirles que tiene una muy bonita figura y unas tetas redondas naturales y paradas. Yo no sentí nada raro, ni me calenté cuando la vi. Me gustó y punto. Sigo secándome el pelo, pero siento la mirada de mi prima. Me doy vuelta y le digo :
-¿Qué pasa?
-Nada, es que... te depilás “ahí” verdad?
-Si , ja ja veo que vos no, ja ja
-A veces me dan ganas , pero me da miedo cortarme
Se acercó más a mí y siguió diciendo :
-Me depilás si, dale…
-Ay no, rasurate vos, me da cosa.
-Dale primita si dale, dale…
-Uf! ... bueno.
Fuimos al baño desnudas, la enjaboné y empiezo a rasurarla. La verdad, desde ese momento exacto, empecé a sentir algo extraño, algo como excitante y lo sentí mas cuando llegue a su concha, cuando empecé a tocar sus labios, los abría un poco para rasurarla mejor y a veces tocaba su clítoris con ese pretexto, era enorme como un pitito, suavecito mojadito y pensaba si su vagina tendría el mismo sabor que la mía. La miré a mi prima, que me veía picaronamente y me dijo:
-No se te ocurra parar.
-Ja ja , lo siento , ya acabé.
-Yaaa , tan pronto- me dice
-Ya , ja ja , enjuagate y vámonos.
Se enjuago rápidamente y salió detrás de mí. Ya en su cuarto, estaba por vestirme, cuando me dijo que siente pelitos dentro de su rajita y que le picaban, así que le dije que se siente en la orilla de la cama y que abra las piernas. Al ver la concha rosadita de mi prima volví a sentir lo mismo que cuando la rasuraba.
Me arrodillé y empecé a buscar entre sus labios vaginales. Suavecito como acariciándolos, al igual que su clítoris. Ya olía igual que la boca de mi novio cuando me lo hacía oralmente. Sentí ganas de probársela, de pasarle mi lengua. Vi que empezó a mover su pelvis y poco a poco se acercó más a mí, y me comenzó a decir con los ojos cerrados:
-Que lindo se siente Cin, sigue no pares, porfa…
Yo la seguí acariciando. La Rubia se agitó como loca. Mis dedos, cada vez se humedecían más por sus jugos. Mi prima me acarició la frente y me dijo:
-Hacemelo primis , hacemelo con la boca. ¿Sí?
-Es que... yo... no…
-Dale Cin , hacémelo como te lo hacen a vos, si vos sabés dale…
Metió sus dedos entre mi cabello, detrás de mi nuca, y me empujó hacia su vaginita. No me resistí demasiado, creo, porque me acercó como para pasar mi lengua por toda su raja. La saboreé y sabe rico como la mía. Ella se acostó en la cama. Yo puse mi boca sobre su clítoris y empecé a hacer exactamente lo que mi novio me hace a mí.
Le lamí y chupé su clítoris, subí mis manos hasta sus tetas. Toqué sus pezones y los acaricié y me gustó.
En eso la Rubia me empuja con sus manos hacia su concha con fuerza y la movía al ritmo de mi lengua, cada vez más rápido hasta venirse en una gran acabada.
- Ay guacha seguiiiiiiiiiiiiiii – me gritó.
Se paró y me subió de los hombros. Quedé frente a ella y empezó a besarme como loca. Eso fue lo que me excitó más. Me bajé a sus pezones comenzando a chupárselos. Eran dulces, después, ella me hizo lo mismo, comenzó a bajarse hasta llegar a mi clítoris. Me acosté en la cama y ella me acariciaba con la lengua haciéndome tener un súper orgasmo, mucho mejor que los de mi novio.
Subió hacia mi cara y nos comenzamos a besar despacio y suavemente disfrutando cada milímetro de sus labios, abrazándola, acariciándola y chupando sus pezones. Después hicimos un 69 genial hasta volvernos a venir.
Cuando llegaron mis tíos, solo tocaron la puerta, diciendo que ya habían llegado. Mi prima les contesta, se levantó a apagar la lámpara, regresó a mi lado y seguimos besándonos. Esa noche no supe a qué hora nos dormimos. Al día siguiente, antes de que me fuera, mis tíos nos llevaron al río. Cuando llegamos de regreso, mi prima les dijo a mis tíos que íbamos a bañarnos juntas, cosa que ellos no vieron mal porque de chiquitas era así, pero ni se imaginaban que esa iba a hacer nuestra despedida.
Ya por la tarde regresé en ómnibus a Buenos Aires, con la promesa a mi prima que nos volveríamos a encontrar. Aun recuerdo ese momento tan excitante que pase con la Rubia, y más cuando mi novio me besa después de hacerme sexo oral.
Les conté de esto a mis amigas que lo hacen habitualmente. Estaban chochas de contentas. Lo único es que no creían que la Rubia no tuviera experiencia.
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