sábado, 18 de septiembre de 2010

Con amigos es mejor.

Soy un hombre de 34 años, felizmente casado, tengo 2 hermosas hijas de 6 y 8 años. A mi me encantan las mujeres y nunca le he sido infiel a mi mujer pues me satisface en todos los aspectos, yo soy un hombre muy ardiente y me gusta tener sexo seguido, y con ella lo disfruto de todas las maneras imaginadas e inimaginables.

Resulta que hace una semana mi mujer y mis hijas hicieron un viaje a Mardel con su familia yo no pude ir por cuestiones de trabajo, así que ya para entonces tenia los huevos bien cargados, pues no acostumbre estar tanto tiempo sin sexo.

Tenemos una pareja muy amigo de nosotros, Laura es una hermosa mujer de 27 años, muy alta y delgada, y Alejandro su esposo tiene 41 años, nos llevamos muy bien y mi esposa y yo acostumbrados reunirnos con ellos con frecuencia, ellos no tienen hijos aunque llevan 7 años de casados.

Llegó el viernes y me llama Alejandro invitándome a cenar a su casa, pues sabían que estaba yo solo, cuando le dije que me parecía una buena idea, me dijo que porque no iba a pasar el fin de semana con ellos así no lo tendría que pasar yo solo, a lo que acepté gustoso. Cuando salí de trabajar, fui a mi casa me dí un baño e hice una pequeña valija, llamé a mi esposa al celu para informarle que pasaría el fin de semana con Laura y Alejandro en caso de que quisiera localizarme.

Laura con un beso que al volver yo la cara se lo dí en la comisura de los labios, nos reímos y me dijo que Alejandro estaba tomando una ducha. Laura se dio la vuelta y yo caminé tras de ella hacia la cocina y entonces contemplé que flaca y todo tenía un redondo trasero, en el que nunca había puesto atención, llevaba una pollerita negra, que le llegaba a medio muslo de sus patas larguísimas, estaba yo embobado, cuando llegamos a la cocina me senté y me sirvió unos mates mientras terminaba de preparar la cena.

Mientras ella se movía por la amplia cocina charlabamos, pero yo no dejaba de comérmela con los ojos, ella al final se dio cuenta y en un momento dado me preguntó ¿te gusta lo que ves Ricky? Yo me puse colorado de vergüenza que me hubiera sorprendido mirándola lascivamente, y le dije perdona, ella me sonrió y me dijo, no te preocupes, ya imagino como has de andar después de tantos días de abstinencia, pues ellos saben lo caliente que soy.

Entonces se acercó a mi y parándose frente a mi y me dice, ¿y por qué no tocás un poco, como si estuvieras en tu casa? Yo no podía creerlo, entonces levantó su pollera un poco y me mostró su ropa interior, traía una pequeña tanga negra transparente, abrió un poco sus piernas y me dice, ¡dale tocamela un poco! Sin salir de mi asombro puse mi mano entre sus piernas y empecé a acaricarla sobre su ropa interior, ella empezó a mover sus caderas al ritmo de mi mano, entonces le dije, mejor paramos no vaya a ser que venga Alex, me dijo “no cuando tu llegaste apenas subió a ducharse y ya sabes el tiempo que se toma en eso”, entonces empecé a hacer a un lado el elástico de su tanga y le acaricié sus labios vaginales, estaba caliente y mojada... y muy excitada, pues cuando llegué a su clítoris noté que estaba muy duro y empecé a pellizcárselo y tirar de el, después empecé a hacer presión con mi dedo medio y se lo metí hasta el fondo y entonces empecé a dedearla, después la senté en la mesa y haciendo hacia un lado la tanga empecé a comerme su conchita, chupando fuertemente su clítoris y dádole con mis dientes.... “Siiiiiiii Ricky no pares, dame con tu lengua.... metemela hasta el fondo... siiiiiii, ahhhhhhahahah... Dale que quiero hacerlo cornudo a tu amigo como él me hace a mi…” ella empezó a acariciarse sus senos sobre blusa, y entonces me dí cuenta que no llevaba sostén, entonces le metí 2 y hasta 3 dedos y así tuvo un tremendo orgasmo.

Cuando saqué mis dedos mojados con sus jugos, me los llevé a la boca y los limpié completamente, sabía deliciosa, entonces dándome un beso bien caliente, me dijo “ahora te toca a vos, guacho hermoso” hizo que me parara y ella se sentó en la silla y empezó a sobarme sobre el pantalón, “mmmmmm… miren que tenemos aquí... pero si esta bien durito...” y entonces bajo mi cierre y metió la mano y sacó mi dura herramienta.

“Pero… mirá vos… nada mas como esta de dura” me decía mientras no dejaba de acariciármela y pasando su lengua a lo largo de mi verga. “Hace años que tengo ganas de hacerte esto −decia ella. Entonces la acercó a su boca y empezó a chapármela, yo estaba en las nubes, no podía creer lo que estaba pasando, pero al mismo tiempo no me importaba, no quería parar pues estaba disfrutando como loco, lo metía todo en su boca y después haciendo fuerte presión con sus labio lo sacaba hasta dejar solo dentro la cabeza y la succionaba fuertemente lo que me daba un enorme placer, debo decir que como estaba ya tan caliente después de tantos días sin coger no aguanté mucho y metiendoselo hasta el fondo para que no se ensuciara me vine dentro de su boca. Ella se tragó todo mi semen sin desperdiciar ni una gota, cuando terminé de venirme la sacó de su boca me la limpió muy bien la guardó nuevamente y me cerró la bragueta, y volvió a lo a lo que estaba haciendo antes como si nada hubiera pasado. ¡Si será puta!

Alex no tardó en entrar en la cocinas, no saludamos y Laura se acercó a el y le dio un tremendo beso en la boca con sabor a mi semen, Alex se sorprendió mucho pero no protestó. La miró a ella y me miró a mi. Yo creí morir.

Nos fuimos a la sala a tomarnos una copa mientras la cena estaba lista, entonces él volvió a la cocina para traer un poco de hielo, cuando volvió servimos los tragos y empezamos a charlar, entonces Laura nos llamó pues la cena estaba servida.

Después de cenar y ayudar a Laura a levantar las cosas de la mesa, ahí los dejamos y volvimos los tres a la sala, Laura puso música y empezó a moverse al compas de ella, entonces Alex me dijo sin preámbulos: “¿Te gustó?” Yo pensé que se refería a la cena le dije que si que había estado muy sabroso todo, entonces me dijo
− No hablo de la comida, sino, me refiero a lo que pasó en la cocina.
Yo me quedé de piedra no sabía que responder, entonces me dice:
−No te preocupes que desde hace tiempo eres la fantasía de Laura.

Para ese entonces Laura ya estaba frente a tocándose los senos y la entrepierna, entonces ella me toma de la mano tirando de mi, cuando me puse de pié tomo mis manos e hizo que rodeara su cintura, yo todavía no salía de mi asombro, entonces me doy vuelta a ver a Alex y el ya se estaba acariciando el paquete sobre el pantalón, Laura rodeó mi cuello mientras empezamos a besarnos, ya no me importaba nada. Alex y ya tenía su herramienta fuera del pantalón y estaba haciendose una pajota, debo decirles que nunca me han llamado la atención los hombre, pero al ver la tranca de Alex tan grande y gruesa no podía apartar los ojos de ella, entonces empecé a acariciar el cuerpo de Laura apretujando sus cachas, y metiendo mi mano por atrás, entonces Laura se separa de mi y dice:
−No creen chicos que tenemos mucha ropa puesta para una mini orgia?
Mientras acariciaba mi entrepierna. Empezó a abrir el seguro de mi pantalón yo mientras tanto me quitaba la camisa como desesperado, cuando al fin me sacó los pantalones. Alex ya estaba tambien completamente desnudo y seguía pajeandose, entonces ayudé a Laura a quitarse su ropa: divina, alta flaca, pero con formas, pelo largo y tetitas puntiagudas. Culo de atleta y concha lustrosa de pelada.

Entonces ella se arrodilla frente a mi y empieza a chuparmela como si fuera la última de su vida, después de un rato quería yo descansar para no venirme, pues estaba a punto de reventar, la hice levantarse y sentándola en el sofá abrí sus pierna e hincándome frente a ella empecé a comerme su cosita, ya para entonces me había olvidado de Alex.

De repente siento que me empiezan a masajear la pija y no era Laura sino Alex a mi lado pajeandome. Laura me tomó mi cabeza y la guió otra vez hacia su entrepierna y me la presiona para que siga chupandosela con mas ganas.

Estaba todavía sorprendido porque me gustó lo que Alex me hacia, y yo tomaba el clítoris de Laura con mis dientes lo masajeaba y lo succionaba tan fuerte que parecía que se lo iba a arrancar.

La flaca estaba fuera de sí, tanto como yo, con las caricias de Alex. De repente noto que Alex se mete entre mis piernas, boca arriba y tomando mi pene con su mano empieza a chuparmela. Yo no podía creerlo, me quedé rígido de momento, pero me estaba haciendo la mejor peteada de mi vida sin morder. Yo seguí con lo que estaba y lo dejé hacerme lo que quisiera, mientras yo me comia la conchita lustrosa de laura, y Alex me mamaba mi pinga. De pronto sentí que una de sus manos empezó a hurgar entre mis nalgas, hasta que encontró mi hoyito trasero, acariciándolo primero y después empezó a hacer presión con un dedo lubricado no sé como, tratando de metérmelo, yo estaba disfrutando tanto que no protesté, hasta que logró meterlo todo.

Entonces Alex salió de debajo de mi, vino y se puso sobre la cara de Laura y mientras yo la cogía por su conchita, Alex la estaba cogiendo por la boca. Así estuvimos por un rato, entonces Alex se levantó y se paró sobre Laura con las piernas abiertas, y su enorme tranca quedó frente a mi cara mientras yo no dejaba de darle duro a su mujer.

No podía apartar la vista de esa pija. Ella me la acercó a mi cara, yo la esquivé pues no me atrevía a chuparla, pero entonces me tomó la cabeza con sus manos y presionó su poronga contra mi boca. Yo estaba como poseído, entonces abrí mi boca cautelosamente y el aprovechó para meterla y empezó a garcharme por la boca como acababa de hacer con la flaca. Después me dí cuenta que me gustó, y ya yo solo, sin que hiciera presión empecé a darle una tremenda mamada.

Después Alex me la sacó de mi boca y empecé a besar a Laura para que probara el sabor de la verga de su marido en mi boca, entonces sentí algo frio en mi ano y el dedo de Alex urgando en mi hoyito trasero aún virgen, así empezó a meter y sacar con gel, hasta que se dilató un poco y chorreaba de tanto lubricante. Después apuntando su verga la apoyo en mi hoyito haciendo presión, yo entonces me quedé quieto mientras me penetraba sentí un fuerte dolor y entonces sentí como sus bolas chocaban con las mias. “Perdí!” pensé.
Así nos quedamos quietos un momento, hasta que yo empecé a moverme nuevamente garchando a la flaca y entonces el empezó a darme fuertes embestidad, los tres estabamos como locos, yo por mi parte estaba gozando el mejor sexo de mi vida, mientras me cogia a una hermosa mujer que es una de mis mejores amigas, su marido, que es uno de mis mejores amigos, me daba una tremenda cogida.

De repente sentí como Alex empezó a venirse dentro de mis intestinos sintiendo los golpes de sus fuerte venida, y mientras el gritaba al llegar al orgasmo yo acabé dentro de Laura y ella tambien poco después tuvo un espectacular orgasmo.

Ahí nos quedamos por un rato ensartados los tres. Pergeñamos como incluir a mi mujer, pero es muy conservadora, asi que Alex la va a tratar de seducir y lo demás será puro teatro como en el bolero.

Por el momento hace cinco meses que voy los viernes, con el pretexto del fútbol para todos a lo de mis amigos. Obviamente mi mujer no se prende. ¡Otra que fútbol! Nos garchamos entre los tres. Hemos encontrado mil variantes, incluyendo a un sobrinito de Laura que a los 19 ya pinta para puto importante.

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