sábado, 4 de septiembre de 2010

Elise Sutton 1

El término completo de dominación femenina parece ser una contradicción en nuestra dominante sociedad machista. La Dominación Femenina no se originó en las mujeres dominantes o feministas; fueron los hombres quienes acuñaron la frase para clasificar sus deseos sexuales y sociales de someterse al sexo femenino.
Mi curiosidad por la Dominación Femenina se ha desarrollado a lo largo de más de veinte años de estudiarla y practicarla. He aprendido mucho sobre el tema de la Dominación Femenina y sobre los deseos del varón sumiso.
Cuando se habla de estos asuntos, siento que soy un poco una experta, a causa de mis años de estudio, observación y participación. He descubierto que hay razones por las que los hombres tienen deseos sumisos hacia las mujeres. El fondo de la naturaleza de una persona se expresa en el terreno sexual por medio de diferentes deseos.
Para el común de la gente, un hombre que desea estar debajo durante la copulación es normal; pero aquel que desea ser azotado o sometido por una mujer es un pervertido.
Sin embargo, he llegado a comprender que ambos brotan del mismo sustrato del deseo. Esa aspiración es ser dominado sexualmente por una mujer. Se expresa de diferentes maneras, pero la motivación, profundamente arraigada, es la misma. Y no sólo eso, sino que esta arraigada naturaleza está evolucionando, y el hombre, que hoy desea situarse debajo durante el coito, puede muy bien desarrollar mañana el deseo de ser sometido por una mujer. Es normal y para los humanos, como animales, debería ser etológicamente “lo normal”. Esto ocurre cuando estudiamos la naturaleza de los hombres y de las mujeres, y me damos cuenta del natural dominio y supremacía de las mujeres sobre los hombres, allí encontramos la llave para abrir y entender todos los deseos sumisos que hay en los hombres. No importa cómo esos deseos se expresen a través de diferentes fantasías, su fundamento y sus raíces son siempre los mismos. Es decir, el deseo de los hombres es ser dominados y gobernados por el sexo femenino. Por ello, ninguna expresión de esa naturaleza sumisa me sorprende ni me choca. He oído de todo de mis clientes masculinos, y he visto de todo a la largo de mi participación en la vida de Dominación Femenina.
En primer lugar tengamos en cuenta que en la gestación, primero todos somos mujeres durante casi un mes y medio. Luego aparecen los hombres que son hembras modificadas en la gestación, lo que ocurre en todos los mamíferos. En segundo lugar, en la infancia, los niños, de ambos sexos y por lo tanto los hombres están sometidos absolutamente al designio femenino de sus madres. Tercero que como el sexo original es femenino, es más común que el hombre quiera volver a ser mujer que lo contrario.
Los hombres no desean tanto el castigo corporal, como el moral: la sumisión, la feminización forzada, la humillación, ser penetrados por una mujer con un arnés-consolador, las enemas, la lluvia dorada y ser atados que es el pináculo, ya que quedan impotentes ante lo que una mujer decida hacer con ellos.
Los hombres quieren adorar a las mujeres, atendiendo a sus necesidades físicas y sexuales (adorar sus cuerpos), y anhelan ser convertidos en los domesticados sirvientes de sus esposas. Pero la trama común de todos esos deseos es el anhelo por la amorosa autoridad femenina. Para mí, esa es la verdadera definición de la Dominación Femenina: Dominación Femenina es Amorosa Autoridad Femenina. Eso es lo que la mayoría de los hombres desean y necesitan sin necesidad de látigos, palmetas ni fetiches dark. Todos los deseos o fetiches más específicos no son más que expresiones externas de una necesidad del hombre por la amante autoridad femenina.
Términos como Dominación Femenina, Supremacía Femenina y Superioridad Femenina fueron acuñados por los hombres, como un intento por explicar sus deseos con respecto al sexo femenino. Por ello las mujeres tienen la sensatez de sacar provecho utilizando esos mismos términos.
Las palabras son meras ilustraciones verbales. La señal correcta enviada a la mente masculina hace que resurjan las aspiraciones que se instalaron en su subconsciente desde la niñez. Los hombres crean la mayor parte del arte de la Dominación Femenina, cuadros e imágenes para expresar cómo las mujeres poderosas invaden sus mentes y lo débiles que se sienten en su presencia. Estas imágenes expresan lo que los hombres sienten en su interior. El poeta y el compositor de canciones utilizan las palabras, y el artista la pintura para expresar sus sentimientos más profundos. Así, cuando una mujer se transforma en esa imagen, poniéndose ropa fetichista, utilizando un determinado término o cierta modulación de su voz, pulsa la naturaleza sumisa del varón y dispara sus sentimientos y deseos, que de esa manera se torna débil e indefenso. Entonces puede la mujer interactuar con el hombre, con todas sus barreras y mecanismos de defensa derruidos. Ahora, ella es libre para relacionarse con el hombre de una forma más auténtica. Así puede producirse una verdadera intimidad y compromiso entre la mujer y el hombre, porque ahora ella puede verse a sí misma como lo hace él: lo ve en sus ojos; ella es, efectivamente, un diosa.
Así que le digo a las mujeres: ¿por qué los sitios web como el The Other World Kingdom son tan populares entre los hombres como entre las mujeres? ¿Qué indican esas imágenes acerca la naturaleza sumisa del varón? Entre otras cosas que el varón se hartó de ser el decission maker y ahora quiere ser el sumiso.
Si la mujer contemplara con más detenimiento, prescindiera de sus maneras mojigatas y santurronas, y examinara el mensaje más que el contenido, entonces obtendría una increíble visión de la psique del varón. ¿Cuál es el mensaje que subyace en todas esas expresiones, obviando el contenido? ¿No es, simplemente, el sexo masculino reconociendo su necesidad de someterse al femenino? ¿No es ese niño interior clamando por ser disciplinado, adiestrado por la mujer y hasta esclavizado? ¿No es la auténtica naturaleza del hombre revelándose en su intento por rendirse al sexo femenino?
La cuestión que las mujeres deben tener presente sobre la Dominación Femenina es que los hombres la necesitan. Es casi siempre el hombre con deseos sumisos quien introduce en la Dominación Femenina a su compañera femenina. ¿Por qué lo hacen? Porque cada vez con más intensidad, los hombres desean y necesitan estar sometidos a las mujeres. No importa cuánto insista la sociedad o la religión en sostener lo contrario, algo muy profundo en su interior hace que ansíen rendirse ante una mujer poderosa. Esos deseos crecen y se fortalecen con la edad, y los hombres dedicaran incontables horas a soñar y fantasear con la Dominación Femenina. Perseguirán esos deseos y los combatirán, intentando adaptarlos a las conveniencias, pero lamentablemente no podrán congraciarse con ellos hasta que tengan una auténtica relación con una mujer que pueda explorarlos con ellos de un modo amoroso.
La otra cara de esta dinámica es que la mujer que asuma el papel dominante, y permita salir a su naturaleza dominante, terminará adorando absolutamente esta manera de vivir. No deja de asombrarme cuántas mujeres, que en su momento se mostraron realmente vacilantes sobre convertirse en dominantes, acaban encantadas, tanto que después dicen que nunca volverían atrás, a estar sometidas al hombre o a tener exclusivamente una relación sexual tradicional con él. La vida de Dominación Femenina resulta liberadora para las mujeres y también para los hombres, en tanto que les permite realizar ese anhelo que siempre llevaron dentro. La vida de Dominación Femenina puede ser una relación exitosa para ambos, para la mujer y para el hombre.
Por último, con la dominación, la mujer puede volver a ser fálica en plenitud. En el útero el clítoris se convierte en el falo de los varones, pero en las mujeres esa naturaleza sigue existiendo. Está en la psique femenina el deseo de cubrir al varón. No es anormal, sino tan totalmente natural como el deseo del varón por hacerlo con la mujer.
El varón no tiene por qué ser feo y demostrarlo. La mujer también puede desear que su hombre sea bello, depilarlo, maquillarlo y feminizarlo. La mujer no solamente puede dominar al varón sino a otras mujeres o ser dominada por otra de su mismo género, lo que no produce la rebelión interna de cuando es dominada por el varón.

1 comentario:

  1. Saludos Dra. Elise Sutton:
    Tengo 40 años y a la edad de 13 años descubrí que era un hombre sumiso. El asunto fue que le hice una fresquería a la que hoy es mi mejor amiga. Estábamos en un salón de clases lleno de estudiantes y ella, sin encomendarse a nadie me dió una terrible bofetada en la parte mas sensible de la cara que es entre el ojo y la nariz. Con voz temblorosa le pregunté " que pasa ahhhh? Acto seguido y con una voz firme y segura de sí misma me respondió " pa' que aprendas a respetarme' y procedió a retirarse con la cabeza en alto porque me había impuesto respeto. Tengo que confesarte que sentí miedo porque jamás pensé que mi amiga me fuera a pegar una bofetada delante de todos mis amigos y amigas. Pasé la verguenza de mi vida además que experimentaba un riquísimo quemazón en mi cara. Desde ese momento mi amiga se convirtió en una Diosa para mí y así se lo hice saber ya que un tiempo después me arrodillé ante ella y le besé los pies. A ella le encantó que le besara los pies aunque, lamentablemente para mí, no me ha vuelto a pegar. Añoro profundamente que una mujer me pegue en la cara con todas sus fuerzas para poder adorarla chupando sus pies y su vagina, en especial cuando llega de trabajar y aún no se ha bañado. Creo firmemente que lo mejor de la vida es recibir bofetadas de mujeres y que me escupan en la cara. Siento una necesidad de rendirme a los pies de una mujer y adorarla por toda mi vida. Sé que no estoy loco. Solo que valoro demasiado a la mujer y creo firmemente que las mujeres fueron creadas para ser adoradas por nosotros los hombres. Estás de acuerdo conmigo? Me despido por ahora y con mucho respeto le digo que tiene en mí a un admirador que estaría dispuesto a recibir sus bofetones para luego adorarla como se merece. Hasta luego

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