jueves, 23 de septiembre de 2010

La sobrina politica

El evento que les voy a describir sucedió hace poco tiempo, yo con 39 años, no soy mal parecido, mido 1.80 y Mariela mi sobrina política, de 15 años, es delgada, buen culo, de 1.75, linda, cabellos negros y unos lindos pechos chicos muy parados.

Yo vivo en Capital, junto a mi esposa, que es una hermosura de mujer.

Por motivos de la firma de unos documentos bancarios tuvo que viajar a su pueblo natal para firmarlos y presentarlos. Tenía que regresar en una fecha determinada para reintegrarse al trabajo. En el pueblo todavía vive su hermana mayor con su hija Mariela sobrina carnal de mi esposa. Todos dicen que mi mujer cuando era chica era idéntica a Mariela. Estando en el pueblo, Mariela le preguntó a mi mujer si podía venir de vuelta a Capial con ella a pasar una temporada con nosotros. Mi mujer me consultó, yo le dije que no, de ninguna manera, porque no me iba a hacer cargo de una adolescente pajera en Buenos Aires. Terminada la discusión y mi negativa, mi mujer le dijo a su sobrina que no había problemas y que yo estaba encantado.

Compraron los pasajes, pero cuando se llegó la fecha del viaje los trámites que estaba realizando mi esposa no estaban listos y le dijeron que demoraría otra semana más por lo decidió quedarse, pero como ya habían comprado los pasajes y para no perderlos no tuvo mejor ocurrencia que decirle a la sobrina que se adelantara para aprovechar antes de la Navidad, ya que ella esperaría unos días mas.

Es así que cuando yo esperaba a mi esposa de regreso, llegó mi sobrina, justo cuando ya me iba a ir a mi trabajo, me saluda dándome un beso en la mejilla a la vez que me decía que mi esposa se va a demorar unos días mas por motivo de los trámites que se iban a retrasar.

En mi trabajo yo no me sentía tranquilo de tener a la pendeja sola en casa y al retornar a casa no se por qué, pero presumía que me iba a meter en quilombos. Yo hacía tres años que no la veía y la verdad es que fue una agradable sorpresa ver a semejante muchacha.

Al ingresar a casa me pude percatar de que mi sobrina se encontraba viendo TV, y al escuchar que yo llegaba salió a mi encuentro y me volvió a saludar con un beso que me sonó a DEMASIADO cariñoso, cosa que me erizó la piel.

Me dijo, “Tío te hice una cenita, está caliente y te la voy a servir yo”. A lo que yo le respondí que si, además le dije, eres una chica maravillosa que ni mi esposa hacía eso, porque por lo general cocino yo cuando vuelvo.

Luego de cenar me fui a mi cuarto y le indique a ella que si quería hiciera lo mismo, ya que como el viaje es agotador, posiblemente se encontraba cansada y que tratara de dormir, a lo que ella me indicó que sí, se iba a dormir. Luego de esto y pasado una hora, yo no podía dormir por el calor, por lo que pensé mejor era ir al baño y darme una ducha de agua fría. Al pasar por delante de su cuarto me percaté que la puerta estaba totalmente abierta, al igual que la ventana, por lo que entré para cerrarla un poco. Ella descansaba, me quede mirándola por unos minutos y a través del resplandor de las luces pude notar lo linda que era, por lo que, por mi mente pasaron muchas ideas chotas.

Luego me percaté que ella se encontraba profundamente dormida por lo que aproveche para continuar con mi exploración en ese cuerpo de niña-mujer. Tenía una linda bombacha de color blanco. Al tratar de cerrar la ventana la rocé y ella se acomodaba quizás entre sus sueños. Le acomodé el camisón para que no quedara tan expuesta y allí se despertó. Supuse que en el averno me esperaba el diablo para castigarme eternamente. Sin embargo, solo sentí que ella me agarró de la cabeza y en lugar de retirarme, me apretó contra su pecho. Me di cuenta que ella estaba en esos momentos en que no le importaba más que entregarse por completo a las caricias de su querido tío, el mismo que le estaba dando unas lecciones incontroladas de sexualidad ya que de su sexo fluían líquidos que le hacían sentirse en otro mundo, el mundo de la felicidad y la lujuria.

Luego y sin decir ambos palabra alguna, los dos nos despojamos de nuestras ropas y a besarnos por todos lados y entre sollozos me decía “por favor tío ya no aguanto más, haceme tu mujer como a la tía, porque ya no resisto mas, es demasiado lindo lo que le hacés”, entonces obedeciendo lo que me pedía me coloqué sobre de ella y le puse la cabeza de mi pene en la entrada de sus labios vaginales y comienzo a frotarlo de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba una y otra vez hasta que de tanto suplicar que la haga mía, comienzo a meter mis 17 cm. en esa raja rosada que se encontraba bien lubricada por sus propios jugos y de un solo empujón se lo metí todo hasta el fondo de sus entrañas, ella solo lanzó un leve gemido y me abrazó con mas fuerzas que nunca y me dijo “tío esto es lo mas lindo que me ha sucedido y te agradezco por ser vos quien me de la felicidad que necesito y calmar esta ansiedad que tengo aquí entre mis piernas”.

Felicidad que no duro mucho tiempo porque llego mi esposa y nunca se enteró de lo nuestro, al contrario estuvo feliz de tener a su sobrina en casa y que la ayudara en los quehaceres domésticos, hasta que mi adorada sobrinita viajó de vuelta a su pueblo para pasar las fiestas. Prometimos una visita para febrero.

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