sábado, 18 de septiembre de 2010

Los twinks

Todo empezó cuando mi esposa me descubrió viendo un sitio porno de twinks gays. Se puso histérica y dejó de hablarme por algún tiempo, lo único que hacía era preguntarme si yo era gay o bisexual a lo cual yo siempre respondía que no y le decía que había encontrado el sitio de casualidad y me había dado curiosidad, nada más. La verdad era que yo había buscado el sitio, me recalentaba ver a los pendejitos rubios y lampiños culeándose entre ellos. Desde aquél día sólo hacíamos el amor una vez por mes o menos. Ella seguía preguntándome si era gay.

Un día, estaba tomándome unas cervezas en casa y mi Flor me aviso que tenía que terminar un trabajo de la oficina y que vendría con dos compañeros de la empresa a ayudarla y que comprara unas pizzas porque eran pendejos y deberían comer como leones. Cuando ellos llegaron los salude, agarré unas porciones y unas cuantas cervezas más y me fui a ver televisión a nuestro cuarto. Para ser sincero, los compañeros de trabajo de mi mujer estaban muy bien, eran pendejos lindos. Me habré quedado dormido una hora cuando oí gemidos. Entreabro la puerta del cuarto y veo a Flor hecha sandwichito entre los dos pendejos que se la cogian por la concha y el culo. Que impresión, sorpresa y al mismo tiempo que imagen excitante.

El morocho le puso la pija en la boca, era enorme, unos 18cm. y estaba sin circuncidar. Ver como se comían a mi mujer me excito. Me atraganté con saliva y tosí Ellos me escucharon y mi mujer parándose rápidamente, empezó a decirle a los dos pendejos:

− Miren a este putazo viendo como se curte a su mujer, porque a él le gustan los machos…

Oír a mi esposa humillándome enfrente de los pibes me perturbó mucho más, ella vino a donde estaba yo y me llevó al cuarto, empezó a discutir conmigo. Que yo era muy poco hombre, que me excitaba viendo como ella era poseída por otros, etc., de repente llamó a los borregos para que continuaran teniendo sexo con ella. Me confesó que no eran empleados ni tenía que trabajar sino que eran de la sala del chat.

Mientras yo miraba excitado como ella gemía de placer, el morocho que tenia la verga más grande le daba con todas las fuerzas y ella gemía y gemía y me decía:

−¿Ves como es que se hace, puto?, aprende, estos sí que son hombres.

Cuando el tipo le acabó, ella me llamó y me dijo que lamiera la concha porque no le gustaba tenerla toda pegoteada, yo inmediatamente hice lo que me ordenó y cuando estaba haciéndolo la vi hacerle unas señas al rubio cara de ángel y en unos segundos sentí una cosa enorme en mi culo, era la pija del rubito, un poco mas pequeña, por suerte, porque era mi primera vez. Me lubricó mucho con un gotero gordo hasta que se me salá. Se puso un forro y también lo lubricó.

Sin decir nada me la introdujo de una, yo sólo atiné a gritar de dolor mientras todos se reían de mí. Después de un tiempo el dolor cedió un poco, ese nene se movía como un toro al tiempo que yo lamía la concha de Flor.

Finalmente sentí un gran placer tener a ese pendejo divino encima mío y empecé a lamer a Flor mas rápidamente, ella gemía y gozaba pero en realidad era yo el que más placer sentía, entonces también empecé a gemir. Llegué con uno de los mejores orgasmos de toda mi vida, porque el pibe me daba en la próstata con su pija.

El cara de ángel seguía culeándome hasta que por fin llegó dentro de mí. Al sacar su verga sentí mi culo algo dolorido.

Desde ese día estos amigos de Flor y otros que fue juntando vienen a casa y tienen sexo con los dos. Nosotros tenemos 38, la condición es que no sean mayores que la mitad de nuestra edad más tres.

Mi esposa ya coleccionó seis machos distintos para ella, pero que tienen que cumplir la condición que también me cojan a mi, que se dejen coger por mi, que me chupen la pija y que permitan que yo se las chupe a ellos. Por cada vez que me enculan o yo chupo una pija ella tiene un orgasmo. Ella dice que jamás se imaginó que estar casada con un bi le iba a proporcionar tanto placer.

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