Por cuestiones de estudio me fui a vivir una temporada a la casa de mis tíos a Rosario. Con 28 años de casados y tres hijos, un varón de 27 y las dos mujeres una de 26 y la otra de 20, quien es mi mejor amiga, puesto que yo tengo 19 años, poseo un buen cuerpo, busto y trasero apetitoso, solo que con una estatura de 1.60mts y una carita de niñita.
Mi Tío a quien llamaré Jorge de 49 años, con 1.75 de estatura, y complexión regular, eso si con buen trasero…. Serio, pero de buenas bromas, siempre lo vi imponente, con personalidad admirable, nunca me dirigió una mirada mal intencionada y desde luego que yo también lo respeté.
Todo cambió, después de que a mi tío Jorge, lo operaron. Un día nos pidió a mi prima y a mí que le ayudáramos a poner la venda en su herida, a la altura
de la cintura, al ponérsela su pijama resbalaba y le alcancé a ver su pene dormido, pero lo que más me prendió fue verlo rasurado. Esa noche me masturbe recordando la pija de Jorge, otras veces lo había hecho, pero recordando escenas amorosas de películas, pero cada vez que me acordaba me daba al dedito.
Así pues nació un deseo indescriptible por Jorge, que con el paso de mes y medio, cada vez que podía le mostraba algo de mí, como pronunciar mi escote o subirme la pollera o una blusa sin sostén. Casi siempre me frustraba, porque Jorge parecía no mostrar interés.
El Viernes 7 de noviembre, mi tía salió al café con las amigas y mi prima a la universidad, me quedé sola a esperar que llegara Jorge, me acosté en su cama viendo la tele y oliendo sus almohadas, eso me excitaba a morir y me empecé a masturbar, cuando oigo la camioneta de Jorge, parar en la cochera, me acomodé el vestido para dejar enseñar buena parte de la pierna, cuando mi tío se para frente a la puerta de su habitación, preguntando por la familia, le respondo asustada, al mismo tiempo, que me levanto de la cama dispuesta a salir de ahí, piso mal y me resbalo, caigo y me golpeo la cabeza con la cómoda.
Mi tío Jorge se apresuró a ayudarme a levantar y me cargó como si fuera una pluma, me sobó la cabeza mientras me recargó en su pecho y lo abrazo fuerte, él también me abraza y le empecé a acariciar su pelo, se quiso levantar pero no lo dejé, aferrándome a su cuerpo. Mi sangre hervía y mi respiración se aceleraba, con su voz varonil y pausada me tranquilizaba. Yo me atreví a besarle el cuello y su oído a lo que escucho lo que casi me trauma.
- ¿Qué esta pasando, Lucía? ¿Qué es lo que estás haciendo?
Me recuesto y empiezo a llorar, le tomo su mano y me la pongo en mi busto….
- No Lucía, esto no puede ser.
Decía mi tío Jorge, mientras yo le seguía moviendo su mano sobre mi seno y la otra mano se la besaba….
En un momento dado se incorpora y se me queda viendo, yo tirada en su cama con el vestido levantado, mostrando mi bikini… fueron segundos, que se me hicieron eternos, mi tío Jorge no decía nada solo me veía con cara de incrédulo, hasta que se abalanza hacia mi, besando mis mejillas y mi cuello, yo lo abrazo, recorriendo mis manos por su espalda y parte de su cintura sin atreverme a tocarle su trasero, él con su mano derecha me acariciaba el pelo, la cara, el seno izquierdo y le daba pequeños mordiscos a mi pezón, a través del vestido sin sostén.
Su mano siguió recorriendo mi cuerpo hasta llegar a mi culo para apretarlo y acariciarlo, de un tirón experto me baja mis calzones a las rodillas, mis manos buscan vivamente su miembro, le quito el cinto y desabotonó su pantalón, meto la mano y toqué por primera vez el pene de un hombre, un trozo de carne que sentía en mis manos como empieza a crecer y hacerse duro, siento temor, pero a la vez gran excitación por tocarlo.
Seguí explorando y palpé su pubis rasurado, al igual que sus testículos, Jorge se incorpora, se quita su camisa y el pantalón y al bajarse su calzoncillo me deja ver su pija bien parada con venas que parece que se van a reventar, me quedo atónita por ver el tamaño de ese monstruo comparado con mi vagina. Sentí miedo al ver lo que me provocaría meterme semejante verga a mi pequeña conchita… Sentí temor al daño que me provocara… Regreso a la realidad cuando mi tío Jorge me pregunta por la fecha de mi menstruación y en seguida me pregunta cuando perdí mi virginidad… Casi se va de espaldas cuando le dije que aun SOY VIRGEN.
- Lucía, ¿Estás conciente de que queres perder la virginidad?
Me decía Jorge. Con la mirada le di la respuesta, pero por dentro estaba aterrada…
Totalmente desnudos, me acaricia mi cuerpo y con su pene me rozaba la entrada de mi vagina, sus besos sobre mi tetas, mi boca, mi cuello y mis orejas me hacían sentir súper excitada, mi rajita estaba ya muy mojada y me abre de piernas, hasta que siento como la cabeza de su pinga penetraba poco a poco.
Con mis piernas abiertas como un compás sentía que aquel extraño cuerpo me rompía mis entrañas, sintiendo un ardor mezclado con una sensación bárbara, mi corazón parecía salirse de mi cuerpo, cada centímetro que me introducía, me daba la sensación que me partía en dos, mis paredes vaginales sentían el latir de su verga, sentía desmayar, sentía que la temperatura en mi cara me quemaba….
Sacaba unos cuantos centímetros, para volver lentamente a meter aquello, y despacito se iba alojando en mi vagina ensangrentada …
- Ya entró toda, mi chiquita, no te muevas, esperaremos unos segundos mi amor, así no te hago ningún daño, y vas a ver que lo vas a disfrutar.
Jorge me comentó que el tiempo que esperaríamos, era para que mi vagina se acoplara al espesor de su pene y así no me doliera después… Con sus labios y lengua experta me elevaba mi temperatura con un largo beso, que casi me asfixia de placer, mientras inmóviles nos consumían los minutos…
Jorge empezó a dar movimientos de cintura, lentamente sentí como entraba y salía aquel trozo de carne de mi vagina, los movimientos son cadenciosos, con ritmo lento y muy placentero, el ardor se iba olvidando y hago movimientos para que me entre todo el monstruo, subo mis piernas a su cintura para sentir mejor la penetración, él entra y sale constante, hace que sienta una gran sensación
de felicidad, lo cual hizo que mis quejidos los aumentaran de volumen, Jorge me besó para evitar que grite, cuando de repente lancé un grito descontrolada.
Ese era mi primer orgasmo con una verga adentro de mí, es una sensación jamás experimentada en mis masturbaciones… Por todo mi cuerpo corrieron impulsos
eléctricos que llenan de una gran energía cada porción de músculo, endureciéndose todo. Las manos de Jorge apretaban con fuerza mi busto izquierdo que para ese momento una dureza inusual, mientras gritaba chupaba y mamaba la lengua de Jorge, desde mi concha, un largo cosquilleo recorría mi estomago la temperatura en mis mejillas, quemaba y mi cuerpo se aflojaba totalmente. Y al llegar al relax sentí mi cuerpo flotar en el espacio.
Desquiciada, casi me como su lengua, él hizo un gran esfuerzo para arquearse y mamarme mis tetas. Sin sacar su pija de mis entrañas se pone boca arriba, yo encima de él y caballerosamente me dobla mis piernas para tomar la posición de cabalgar y siento que se me sale la pija por la garganta, le digo que siento cierto dolor y me dice que yo decido hasta donde me penetraba.
Con los movimientos clásicos del caballito de sube y baja, con mucho cuidado traté de no clavarme toda su pija para no sentir el mentado dolorcito…. Con mi mano tomando su poronga, controlé la cantidad de verga a penetrarme, mientras él me chupaba mis pezones y su mano se dirigió a mi clítoris, mientras yo seguí con el sube y baja….
Me excitó tanto que retiré mi mano, sin que me importara lastimarme y con cierta fuerza y violencia seguí el sube y baja; sentía toda la onda expansiva que su verga hacia dentro de mi conchita, y con gran placer causado me enterraba más esa poronga. Hasta que otro grito me sale de lo más profundo de mi garganta…. Tan perdida me puse con este segundo orgasmo que mis manos rasguñaban el pecho de Jorge, dejando ocho largas marcas…
Mi tío estaba tan excitado que no le importó en ese momento la señal que le dejaba… Me acosté en su pecho, muy agotada y ensartada con aquella pija endurecida, Jorge comprendió mi cansancio, y nos quedamos varios minutos en pausa, yo estaba muy cansada y con las piernas acalambradas duramos unos 10 o 15 minutos en total descanso, pero yo seguía sintiendo la dura verga dentro de mi vagina.
Jorge me preguntó si quería continuar o lo dejábamos para después…. Yo estaba ya sin fuerzas para seguirla, pero deseaba que él llegara a su orgasmo, le dije que le diéramos hasta que él llegara a consumirse…. Jorge se levantó de la cama, cargándome porque su verga dentro de mí no mostraba cansancio. Quiero aclarar que desde que me la clavo, hasta esta nueva posición, la pija de mi tío siempre estuvo dentro de mí, sin salirse para nada.
Parado, me cargó como si fuera un bebe, con sus manos tomando mi trasero, empezó a hacer movimientos de arriba-abajo y en esos momentos, solo me motivaba hacer que se viniera, solo quería que disfrutara de mí, mientras su verga entraba y salía de mi conchita… Durante dos o tres minutos Jorge se empieza a poner rígido y jadeante y con voz entrecortada me dice que me mueva solita, que estaba a punto de "venirse", suboí y bajé como loca, sin saber que iba a recibir dentro de mí.
Sntí como se infló la cabeza de su pito dentro de mi vagina y expulsó un torrente de liquido caliente dentro de mi vulva, lo caliente de los chorros que entraban en mis entrañas y las vibraciones del cuerpo de Jorge y como respiraba, eso me empezó a excitar de nuevo, Jorge seguía moviéndome como loco hacia arriba y abajo con fuerza…. Sentía como salía de mi vagina ese liquido, los movimientos se fueron haciendo cada vez más lentos, la verga ya no la sentía tan dura, pero seguía entrando y saliendo de mi vagina ya hinchada, mi excitación también se fue apagando al bajarme de los brazos y Jorge se sentó en la cama para decirme:
- Estuviste maravillosa, fue largo y delicioso.
Después de una pausa, entramos los dos a la ducha a lavarnos, ya limpita veo a Jorge secarse su flácida verga y le pido que se acerque para conocerla. Tomándola entre mis manos, la acaricio y le doy un beso de piquito a lo que siento entre mis manos una reacción, lentamente crece de tamaño y se hace gruesa, no estaba muy dura, pero empiezo a jugar sacudiéndola. Poco a poco va tomando tamaño y dureza.
Jorge me dice que se la mame, como si fuera un chupetín, pero siento asco de saber que estuvo dentro de mi concha y le digo que no, pero su verga había multiplicado su tamaño y espesor, le hago movimientos de hacerle una paja y se pone gruesa y muy dura, pero con su piel suavecita… Lo masturbé con fuerza y Jorge me dice que le moje la cabeza de su pija y saco mi lengua para que choque con ella, segundos después Jorge empieza a bufar de placer, me pide que no pare, yo sigo haciéndole la paja con mayor fuerza y dirijo su pinga a mis senos, y después lanzó dos pequeños chorros de semen, un tercero y un cuarto; se me quedan entre mis manos, veo como su cuerpo tensa mostrando todos los músculos de su cuerpo…
Pasado todos los estertores de placer, mi tío Jorge se hincó frente a mí y me abre las piernas, mostrándole mi vagina hinchada y dolorida de tanta fricción con sus dedos abre los labios vaginales y acerca su cara para besarme mi concha, trato de cerrar las piernas y le digo:
− No, eso No.
Sentía repugnancia lo que me imaginaba que haría…
- La próxima vez quiero depilarte y quitarte todo este bello de tu cosita.
Lo deje finalmente que coma mi concha…. Estuvo un rato hasta que sentí algo y di un grito desgarrador acompañado de unas gotas como de pis, que al darse cuenta mi tío, me insertó dos de sus dedos y con el pulgar causar pequeños roses en mi clítoris. Jorge me besaba en la boca y me decía:
- Soltate no te resistas.
Y solté el cuerpo y un chorro de pis, acompañado del más largo orgasmo que he tenido en mi vida hasta la actualidad. Durante largos segundos mi cuerpo tembló. Dejo de pasarme la lengua. Me dio un desenfrenado beso, ya que me quedaba sin respiración, mis piernas estaban acalambradas, mi cuerpo carecía de fuerza, por el tercer orgasmo que tuve en ese rato.
Fueron tres orgasmos que experimente con diferentes intensidades de reacciones corporales, que bien valieron la pena cambiarlos por mi virginidad…
Mientras estudié en Rosario mi tío Jorge no me dejó ir a vivir a otro lado ni yo quería. Cogimos muchos cientos de veces y jamás dejó de regalarme por lo menos dos orgasmos. Hoy estoy casada y los fines de semana largos vuelvo a Rosario. Hacemos lo que sea por ir a un telo o quedarnos solos para coger. Jorge es un maestro.
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