miércoles, 15 de septiembre de 2010

Una trava en nuestro matrimonio

Recuerdo como si fuera hoy, el dia del verano de 2007 que volví­amos, con mi mujer, de un cumpleaños en el barrio de Palermo. Como tení­amos unas copitas de más, vení­amos hablando de nuestras fantasí­as sexuales, siempre yo le decí­a que querí­a juntarla en la cama con otra mina más, y ella me histeriqueaba que con un tipo, pero nunca pasaba a mayores.

Esa noche, transitabamos con el auto por el centro de la zona roja que antes estaba allí, y en un momento empezaron a aparecer travestis muy lindas, en diminutas
tangas y algunas hasta mostrando los pechos. Cuando ya habí­amos cruzado el barrio yo sabí­a que no aparecerí­an más travas, pero querí­a ver más y entonces le dije "demos otra vueltita, me parece curioso ver esto"."Bueno" me dijo. Y ahí­ mismo di la vuelta y agarramos por otra de las calles (la que va para el otro lado y es muy famosa). Llegando a una cortada que hay por ahí­, habí­a una travesti que pintaba muy bien y medio que nos hace una seña. Entonces mi mujer, me dice "a ver pará un momento". Bajó la ventanilla, la chica/chico se acercó y empiezan a conversar entre las dos. Yo no sabí­a donde meterme, me daba mucha vergüenza. En eso oigo que mi mujer le dice "subí­" y le abre la puerta de atrás. La travesti subió y nos guió hasta un hotel con el que tenía onda.

Ahí­ mismo, dentro del auto y camino al hotel, Virginia (la travesti) le empieza a manosear los pechos a mi mujer, que comienza a hacer unos ruiditos tipo perraen celo. A medida que pasaban las cuadras le empieza a tocar las tetas pero por abajo.
Yo casi ni podí­a manejar de lo caliente que estaba. Entonces la chica me dice "esperá un poquito, que para vos también hay eh?" y me pasa la lengua por la oreja.
Casi me muero !!!
Cuando llegamos al hotel, le pedí­ al conserje la mejor habitación posible. Con hidromasaje y todos los lujos. Vamos a la pieza, entramos y mi mujer se sienta en la silla que está al lado de la cama y me dice "yo hago lo que vos quieras, pero primero vos vas a hacer lo que yo te diga, OK?".
A esa altura, yo ya estaba jugado, la travesti en tanga cola less y un corpiño que le abultaba los pechos y mi mujer con la camisa abierta y la pollera arremangada, y tocándose con una mano una lola con la otra por debajo de la bombacha.

"Vos que siempre me decí­s que no me la trago toda, quiero ver como se la chupás a Virginia".
Y cuando la travesti se estaba sacando la tanga y sentándose, mi mujer interrumpe y le dice "vos quedate parada y el de rodillas en el piso.Quiero ver bien esta situación.
" Así­ que ahí­ mismo, me puse de rodillas y, con un poco de asco, le empecé a lamer los huevos y lentamente, sólo con la lengua, fui subiendo hasta la cabeza.
"Cometela toda te dije" escucho que viene, desde el sillón, la voz firme de mi querida esposa. Así­ que como pude, abrí­ bien grande la boca y me metí­ el trozo de Virginia, cada vez más adentro, entraba y salí­a.
Y debo decir que no molestó. Mientras se la iba chupando, mi mujer vino desde la silla y me fue desvistiendo hasta que quedé en pelotas y con la pija bien al palo y ya sacando liquido preseminal.
Pensé que ahora serí­a turno de ver un poquito yo, pero me equivoqué. Mi esposa empezó a besarme el ano y chuparmelo bien, a meterme un dedito y a lubricarme un poco la zona.
Cuando ya me la vení­a venir, me dice "Si querés la fiesta completa, ella te va a hacer el orto como vos me lo hiciste anoche.".

Para qué ! Entre las dos me pusieron en cuatro y Virginia me la empezó a meter.
Como no pudo, sólo jugó un poco con la cabeza de su pija en la puerta mi ano, como moviéndose en cí­rculo.
Mi calentura era tal que podí­a hervir entero al Océano Atlántico. Y entonces mientras la travesti me jugaba por atrás, mi mujer me empezó a chupar la pija como nunca, se ve que ella también estaba recaliente.
Cuando ya mi cara empezó a desorbitarse, la llama a Virginia y entre las dos me la empiezan a chupar, una los huevos, otra el falo y me pajeaban hasta que ahí­ acabé con todo.
Mi mujer corrió un poquito la cara y Virginia le siguió dando, tragando leche y chupandome la pija con todo.
Cuando habí­a terminado y mi pija ya estaba flaccida y sentida, Virginia la soltó y dijo "me lavo un poco y vuelvo".

Por suerte, la noche no terminó ahí­ ya que mi mujer me dijo "te portaste muy bien, así­ que ahora hay premio, pero no vale tocar hasta que yo te diga. Sentáate ahí­".
En eso, aparece la travesti viniendo del baño, otra vez en tanga y corpiño.
Se acerca a mi mujer, se miran y se empiezan a chuponear, desde la silla veí­a como las dos sacaban las lenguas y se encontraban a mitad de camino entre las dos bocas, mi mujer se saca el corpiño y hace lo propio con el de nuestra compañera; me mira y me dice "esto te gusta, no?" y junta sus pechos con los de Virginia y empiezan a frotarse teta-teta mientras siguen con los besos.
No podí­a creer que estaba ahí­, viendo como se erectaban los pezones de las dos.
En eso, mi mujer corta un poco, me mira fijo y me dice:
"ahora me toca a mí­ que ustedes sean dos hombres", agarró la pija de Virginia y,
en cuatro patas, se la empezó a chupar mientras que yo le metí­a la mí­a (por adelante).
El ritmo era super intenso. Casi incontrolable.Así­ que fuimos cambiando de posición una y otra vez. Y nos hací­amos sanguchito.Primero Virginia pasó a bombear a mi mujer mientras ella me chupaba la pija, después le dimos a la yegua de mi mujer uno por delante y otro por detrás.
Después, como me quedé con ganas de meterla en otro agujero, la travesti le daba a mi mujer mientras yo le hací­a el culo y cuando ya no dabámos más y habí­amos acabdo 3
veces cada uno, mi mujer nos junto y nos iba chupando las pijas a mi y a Virginia por turnos, un lenguetazo a cada uno hasta que, pajeandonos le acabamos casi a duo en la cara.

Lo que siguió no viene al caso, a vestirse, regresar a Virginia a su lugar de trabajo. De ahi en mas tenemos no menos de 2 encuentrs por mes.

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