Mi nombre es Carlos, tengo 23 años y soy de Lujan, Pcia. de Buenos Aires. Mi “novia” se llama Monica que es de mi misma edad.
Eramos amigos desde niños, viviamos uno enfrente al otro e íbamos a la misma escuela, juntos todos los días.
Cuando entramos a la secundaria, mi amigo se volvio muy reservado y timido, por lo que lo jodían mucho, y yo como buen amigo lo defendia. A veces actuaba un poco afeminado, otras veces era francamente un putazo. No le di importancia.
Cuando iba a su casa y como su madre no estaba nunca por el trabajo y su padre muerto desafortunadamente, se encerraba en su casa para hacer quien sabe que, asi seguimos hasta el bachillerato donde la mala fama lo siguio y seguimos en la misma rutina…
Un dia en la escuela lo humillaron mientras estaba en el baño haciendo de burla que se las chupara, yo me di cuenta despues, no pude hacer nada para ayudarlo, al llegar a casa le pedi disculpas por no haberlo ayudado, pero no dijo nada solo se fue triste a casa y se volvio a encerrar.
Despues de comer fui a visitarlo para ver si estaba bien, no fuera a hacer que se colgara o algo asi.
Cuando llegue, entré por atrás como siempre, sin tocar timbre y fui a su cuarto, cuando pasé por el cuarto de la madre, que es muy bonita, vi una silueta por la ventana del cuarto. No era ella, sino que era el. No podia creer lo que veia, ahí estaba usando una tanga rosa, con los labios pintados, un vestidito y medias negras en la cama lista para la transformación.
Cuando me vio por la puerta, tomo una toalla y salio corriendo al baño, yo hice como que no vi nada y le toque a la puerta, el abrio nervioso con una bata puesta y mal despintado. Le prengunte que si podia pasar y el solo se hizo a un lado, al entrar cerro con llave y me pregunto qué habia visto, yo le dije que nada y me gritó que le dijera la verdad. Le dije que lo vi todo, la tanga, la pintura, todo… El se puso a llorar y me le acerque para consolarlo y prestarle un hombro donde llorar.
Me confeso que desde la secundaria lo hacia, experimento una vez y le gusto, le dije que no se preocupara que no le diria a nadie, el me pregunto si decia la verdad y le dije que si, entonces me dio un abrazo, eso me hizo estremecer… no se por que lo hice, pero me atrevi a preguntarle como se veia, el me sonrio y me dijo que lo esperara, unos minutos.
Despues salio, con el vestidito ajustado, las medias y zapatos de tacon de cinta al tobillo, todo negro; el ya no era el, era ella, me pregunto como se veia, le dije que se veia … sexy, me sonrio y con su voz afemindad me dio las gracias, se subio a mis piernas y me beso no pude evitarlo era tan sexy, le tocaba su redondo y bien formado trasero, se bajo hacia mi pija, la saco y la empezo a mamar, no sabia como hacerlo pero era agradable, luego le agarro la onda, le acabé dentro de su boca y se la trago, tomo de mi semen para lubricar y volvio a subirse en mi mientras le hacia a un lado la tanguita, se la metio el solito para que no le doliera mientras nos besabamos, lo hacia cada vez mas rapido por lo que su culito ya se habia dilatado lo suficiente, la tome y me puse encima de ella lo penetre como loco, el gemia y pedia mas profundo y yo estaba dispuesto a complacerlo, hasta que acabe dentro, estabamos cansados y nos quedamos asi, ella me dio las gracias por ser su primer hombre, le pregunte cual seria su nombre femenino y me dijo Monica.
Pasaron los meses, y un día me propuso mudarnos los dos juntos a Morón para estar más cerca de la facultad. Acepté y desde entonces Mónica es mi novia. Solo se viste de varón para ir a rendir exámenes.
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